«La parte laboral se puede negociar pero esta dirección se tiene que ir»

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los trabajadores podrían abrir la puerta a prejubilaciones o adscripciones

06 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

La plantilla de Lantero está a punto de cerrar su cuarta semana de huelga. Una semana en la que las negociaciones entre ambas partes se han acelerado. Suso López, presidente del comité de empresa, dice que el acuerdo es posible pero que el clima está muy enrarecido.

-¿Cómo están los ánimos de la plantilla?

-Los ánimos están bien. Estamos más cansados que si trabajáramos porque esto cansa más que trabajar pero la gente tiene muy claro cuál es el objetivo y a lo que se expone si no ganamos esta batalla.

-Pedro Pardo, el director comercial, confesó en una entrevista a La Voz que ellos estaban preparados para afrontar un conflicto largo. ¿Lo están también los trabajadores?

-Menos porque somos la parte más débil de este conflicto. Ellos se han preparado, lo que demuestra que han pretendido desde un principio vulnerar nuestro derecho a la huelga. Estamos mentalizados para un conflicto largo. De hecho estamos pensando ya en decorar con motivos navideños el entorno de la tienda de campaña que tenemos aquí.

-¿Cómo ha sido el proceso?

-Veníamos negociando desde el 2012 la renovación o no de una serie de mejoras que tenemos en el convenio. La cosa estaba tan enquistada que la empresa ni se sentaba a negociar. Decidimos solicitar una mediación. La empresa dijo que no quería seguir negociando en el Consello de Relacións Laborais y darse la oportunidad de conseguir un acuerdo. Esto fue el 9 de enero del 2013. Desde ese día tuvimos cuatro reuniones. La última en junio de este año y quedamos emplazados para seguir negociando a la vuelta de las vacaciones, pero nos encontramos con este ERE. Por eso estamos diciendo que el ERE fuera. Hay un grupo de trabajadores que ha dicho que no está de acuerdo con estas medidas y que no puede haber un solo despido. Otra cosa es que podamos llegar a hablar de adscripciones voluntarias o de prejubilaciones. Ofrecimientos podemos hacer y estudiar pero siempre fuera del ERE.

-Hablemos del dinero y de esa reducción del 30 %.

-Se cargan el sistema que ha dado estabilidad a la empresa durante todos estos años. En el 2005 queríamos que la empresa confiara en nosotros porque íbamos a rendir igual. Parece que la dirección quiere ahora tomarse la revancha.

-Les acusan de que cobran mucho en comparación con otros trabajadores del mismo sector.

-Es muy rebatible. Es verdad que en el sector hay plantillas que cobran menos que nosotros pero su volumen de negocio también es menor. Pero también las hay que cobran más. La clave son las categorías. En el 2007, CC.OO. hizo un estudio con las empresas del sector en Valencia. Todas, sin excepción, tenían categorías más altas en los mismos trabajos que hacemos nosotros.

-¿Qué va a pasar a partir del lunes si no se llega antes a un acuerdo?

-Nosotros seguiremos hasta que tengamos el ERE fuera. Y si deciden no ejecutarlo y sentarse buscaremos alguna forma de tener garantías para que dentro de un mes no lo apliquen.

-En este tipo de situaciones siempre ronda el fantasma de la lista con los nombres...

-Nosotros conocemos la lista desde el principio y tomamos la decisión de no difundirla. Nos parecía insensato. Pero hoy (por el martes) alguien, y no fuimos nosotros, se ha encargado de distribuir una lista en el buzón de algún trabajador.

-Esperaban un respaldo tan amplio de los vilagarcianos.

-Siempre esperas que te ayuden pero sí nos ha sorprendido porque han entendido que no solo es un problema laboral. La sociedad vilagarciana ya está harta de la desaparición de puestos de trabajo. Acabe como acabe esto, tanto los trabajadores de Lantero como los vilagarcianos saldremos con la cabeza muy alta.

-Si todo acaba bien, ¿Qué clima quedará?

-Un clima complicado. La dirección de esta planta está desenganchada de sus trabajadores desde hace tiempo. Hay una ruptura. No gustan los modos. Podemos intentar entender que intenten despedir gente o reducir salarios porque la crisis le abre un abanico de posibilidades, pero que hagan una inversión de 100.000 euros mensuales en perros y pistolas contra esta plantilla es llamarnos delincuentes.

-¿Tiene solución este conflicto?

-La parte laboral se puede negociar pero después de cómo nos han atacado, con perros, pistolas, espías en nuestras asambleas..., esta dirección se tiene que ir. Sabemos que no será inmediato y que no está en nuestras manos, pero jamás, jamás tendrá el mínimo respeto de esta plantilla.