Colegios que hacen aguas en Arousa

r. estévez / s. gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Los chubascos que acompañaron a los escolares en su vuelta al cole han destapado problemas de goteras y charcos en varios centros de la comarca

25 sep 2014 . Actualizado a las 10:19 h.

Desde que el curso echó a andar, el cielo se ha abierto varias veces para dejar caer sobre Arousa unos furiosos chubascos. La lluvia, intensa por momentos, sirvió para zambullir a los estudiantes, de golpe, en la rutina invernal, y para poner de relieve las carencias con las que alumnos y profesores siguen teniendo que convivir en muchos colegios.

La lista de goteras y charcos es amplia. Las primeras denuncias las formularon en Catoira, donde el Bloque se quejaba la pasada semana de que el patio del edificio de Infantil del colegio Progreso se inunda en cuanto caen cuatro gotas. Los nacionalistas recordaban que «tanto o profesorado como a propia AMPA veñen demandando dende hai anos da Delegación Provincial de Educación o arranxo deste problema e que se dá tamén en menor medida noutras zonas do recinto». Pero, por lo pronto, los charcos siguen donde estaban.

Con el patio encharcado se encontraron también los alumnos de A Lomba (Vilagarcía). Pero en este colegio los problemas también se registran dentro del edificio. En el aula de cuatro años hay un agujero en el techo «que obliga a compartir la estancia con cubos y valdes» para recoger el agua que por allí se cuela. La cosa no mejora cuando hace calor: los alumnos llegan a soportar temperaturas de hasta 28 grados. Por si todo ello fuese poco, hay riesgo de desprendimiento de cascotes en la entrada del edificio al que acuden los alumnos más pequeños. Las comunidades escolares de Carril y Rubiáns llevan años esperando a que se sustituya la carpintería exterior de unos edificios que se levantaron hace ya varias décadas. En el segundo de los colegios, el pabellón de deportes ha sido tomado por el agua, que resbala libremente por las paredes.

Quizás por la envergadura de las obras, las administraciones no hacen más que tirarse la pelota, y los problemas de estos centros siguen sin resolverse. Más suerte parecen tener los alumnos de Corón, en Vilanova de Arousa. Las fuertes lluvias del principio de curso pusieron de relieve serios problemas de goteras en este centro, especialmente en la zona destinada a la práctica deportiva. «El pabellón es una piscina», explicaban desde la asociación de padres de alumnos. El AMPA y dirección del centro no tardaron en elevar sus protestas tanto al Concello vilanovés como a la consellería de Educación. Y ayer mismo, varios operarios municipales se presentaron en el centro de Corón para estudiar la situación. Han dado palabra de que las obras se acometerán de inmediato. Y los responsables del centro confían en que así sea.