La militancia critica a Miguel Pérez por ceder reiteradamente ante el PGD
24 jun 2014 . Actualizado a las 06:50 h.No están nada contentos en el Partido Popular de O Grove con su socio de gobierno, el portavoz del Partido Galeguista Demócrata, Fredi Bea. Consideran que mientras la formación que los representa está cumpliendo con creces los acuerdos firmados en su día, su socio en el tripartito no hace más que exigir y tensar la cuerda. De esta situación culpan también al alcalde, Miguel Pérez, al que acusan de ceder reiteradamente ante las reivindicaciones de este edil.
Para los populares, los problemas con Bea no son nuevos. Sostienen que el concejal de Medio Ambiente, Seguridade Cidadá, Xuventude y Deportes no está siendo leal con su socio mayoritario en el gobierno. Mientras en el PP están convencidos de que han cumplido el pacto de forma escrupulosa, no están tan seguros de que Bea haga lo mismo. Primero, por sus continuas exigencias. Los populares quieren dejar muy claro que están a favor de que O Grove cuente con su propio grupo de emergencias y de que este esté formado por doce operarios. Pero critican las formas que ha empleado el edil para forzar esta negociación. Y recuerdan que se le ha ayudado a sacar adelante otros proyectos que no estaban en el pacto, como el gimnasio del pabellón de deportes. Pero hay más quejas. Acusan a Bea de estar constantemente interfiriendo en la labor que llevan a cabo los concejales del PP, actuando en áreas que para nada son de su competencia. Y critican también la forma en la que gestiona los fondos, pues aseguran que él solo acaba gastando el 80 % de las partidas disponibles.
Tampoco están contentos en el PP con la actuación que el alcalde y presidente del partido, Miguel Pérez, está manteniendo ante este problema. Consideran que el regidor debería hacer algo por frenar a su socio de gobierno. Sobre todo, después de que este no haya dudado en presentar una moción para convertirse en el abanderado de las reivindicaciones ante la Xunta. Peticiones que, en muchos casos, nada tienen que ver con las áreas de gobierno que gestiona Bea. Por eso, reclamaron al alcalde que tomara algún tipo de medida. Pero sus reivindicaciones cayeron en saco roto. «La opinión de la militancia se ha visto ninguneada por un alcalde que, una vez más, no responde ante las demandas de la gente de su partido», se quejaba ayer un militante de la formación. Una vez más, concluyen, Pérez ha cedido ante las exigencias de su socio de gobierno.