La calle Atlántico cae en el abandono porque nadie urbaniza la parcela
28 feb 2014 . Actualizado a las 06:55 h.A cien metros del emblema de Cambados, la plaza de Fefiñáns, hay una calle que asemeja un erial: polvo, baches, maleza y un horizonte baldío con bordillos sin aceras y con tuberías desperdigadas por el suelo. Es la calle Atlántico, abierta hace unos años fruto del desarrollo de la unidad de gestión de O Pombal, operación que permitió levantar varios edificios de viviendas frente al paseo marítimo.
Pero la empresa constructora, Tellanova, dejó a medias el proyecto, de modo que uno de los edificios está todavía con el ladrillo a la vista y de las calles trazadas en los planos solo se llegó a abrir una, y a la mitad: la Atlántico. En los últimos días ha empezado a cobrar forma otro vial, el que se dará en llamar Juan Pablo II, perpendicular a la anterior y con salida al mar.
Tuberías en la zona
Después de muchos meses, últimamente empieza a verse movimiento de obras en este lugar porque, además de colocar bordillos, se ha desplazado hasta allí una máquina y se desplegaron varios metros de tubería. Saber quién está ejecutando estas obras fue ayer tarea imposible. El Concello informó de que no tiene nada que ver en este asunto y no fue posible contactar con la empresa constructora. Lo que sí se conoce es que las últimas máquinas que entraron en la calle Atlántico las envió la Diputación de Pontevedra, hace dos años, para abrirla y darle salida en dirección al pabellón de deportes. También adecentó el terreno aledaño, lo cual sirvió, además de para dar cobertura a la logística de La Vuelta a España en el verano del 2012, de bolsa de aparcamiento para quienes visitan Fefiñáns o acuden al complejo de O Pombal.
Pero, con la que está cayendo este invierno, el terreno parece un campo minado, en el que los conductores deben sortear baches y charcas, tarea que se complica de noche ante la carencia de alumbrado público en la zona.