Un concejal del PP se echó un sueño mientras se debatía sobre el «Prestige»

b. c. CAMBADOS

AROUSA

El pleno del jueves en Cambados, el último del año, fue tedioso pero, ¿tanto como para quedarse dormido? Desde luego para el concejal del PP, Eulogio Pomares, sí, y por partida doble. Se debatía una moción del BNG sobre el Prestige y el edil ya no pudo más. Mientras el portavoz nacionalista, Víctor Caamaño, pedía un cambio de legislación, más recursos para combatir futuros accidentes marítimos y una transferencia de competencias para darle a Galicia mayor autonomía en el control de su costa, en las sillas de enfrente a alguien se le caían los párpados y hasta cabeceaba. A la mayoría de los presentes le pasó desapercibido, pero Pomares volvió a dormitar en el capítulo de ruegos y preguntas de modo que, mientras su jefe de filas Luis Aragunde daba lectura a las respuestas dirigidas a la oposición, el concejal volvió a sucumbir a los designios de Morfeo. Llegado este punto, el personal empezó a reparar en el detalle. En el público cuchicheaban, las concejalas de la oposición no le quitaban ojo y un Ipad indiscreto lo inmortalizó para colgar las imágenes, esa misma noche, en Internet. En estas, Eulogio reaccionó; dio una leve sacudida a la cabeza para despejarse y ya no volvió a caer. Tampoco faltaba mucho para que el alcalde levantase el pleno con un «felices festas» y pasase a saludar, uno a uno, a los miembros de la oposición.

Más allá de la anécdota, el pleno no tuvo historia. El PP hizo valer su mayoría para rechazar las iniciativas del BNG y el PSOE sobre el Prestige, las mejoras en el colegio Antonio Magariños y el copago de medicamentos. En ruegos y preguntas salieron a relucir las últimas polémicas en relación al camino de Quintáns, la falta de asistenta social y los vertidos en el polígono de Sete Pías, pero las respuestas del regidor no aportaron nada nuevo respecto a lo dicho en días anteriores. Esto es: la gestión del gobierno local (PP) es correcta y los fallos que pudiera haber son ajenos a su voluntad.

El último pleno del año en Cambados