Su declaración en los juzgados fue menos contundente que en Comisaría
14 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Hasta ahora, la principal prueba que había contra los policías investigados por, supuestamente, retirar multas a cambio de dinero, era la acusación que un conductor había hecho en la Comisaría Nacional y en la que admitía que había pagado 2.000 euros para que le retirasen una sanción con positivo por alcoholemia. Pues bien, esa declaración ya está ahora en los juzgados, pero por lo que se pudo saber posteriormente, no coincide en todos los puntos con lo que sostuvo hace ya unas semanas en las dependencias policiales.
Ese fue el principal argumento utilizado por el conductor, que había pasado mucho tiempo y que ya no se acordaba, justificando así las lagunas y las contradicciones entre lo que declaró en su día y lo que dijo ayer ante la jueza, una comparecencia judicial a la que acudió acompañado de su abogado y en la que estuvo también el representante legal del Concello y la defensa de los policías imputados en su día.
En lo que sí se mantuvo firme el conductor cuya acusación desencadenó la investigación es en que había pagado para que le retiraran la multa. Esa es la principal prueba de cargo, pero también una baza para la defensa de los policías, que niegan esas acusaciones. A fin de cuentas, se trata de la palabra de uno contra la de otro, de ahí la importancia que tiene para resolver el caso la investigación paralela que se lleva a cabo para determinar qué ocurrió con el expediente en el que se recogió la denuncia y que desapareció de las dependencias policiales. A tenor de lo que se supo en las últimas semanas, no fue el único caso, y hay constancia de otros tres que no llegaron al juzgado. La diferencia radica en que en estos últimos nadie denunció pagos de por medio.
Con el fin de aclarar todas las cuestiones relativas a la custodia de los documentos y los trámites que se siguen con las denuncias en la Policía Local de Vilagarcía, el juzgado ya ha solicitado a la jefatura que explique cómo se realizan esos trámites y diga quién tiene acceso a los documentos, para determinar así cómo pudo desaparecer, precisamente, el expediente del conductor que aseguró haber pagado por la multa.
Los hechos se remontan al mes octubre, cuando la Policía Nacional se interesó por un expediente que no llegaba de la Local. Al constatarse su desaparición, se llamó a declarar al conductor afectado, que dijo haber pagado 2.000 euros para que le retiraran las multas. Los dos agentes que tramitaron el atestado fueron detenidos.