La huelga obliga a anular cientos de consultas en toda la comarca

Susana Luaña Louzao
susana luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

JULIAN MARTINEZ

En el hospital se realizaron tres operaciones porque eran casos graves

11 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La huelga llevada a cabo en toda Galicia por los sindicatos CC.OO., CIG y CEMS-Omega obligó a suspender cientos de consultas en toda la comarca, tanto en los centros de salud como en los hospitales. Sin embargo, las dos jornadas de paro se vivieron sin incidentes reseñables y las centrales convocantes aseguran que los pacientes no solo fueron comprensivos, sino que entendieron «que isto é polo ben de todos», señaló ayer Celia Iglesias, de CC.OO., quien destacó que, de hecho, tanto pacientes que habían acudido al Hospital do Salnés como familiares de enfermos salieron al mediodía a las puertas del centro para sumarse a la concentración celebrada a las dos de la tarde, y a la que acudieron unas trescientas personas, lo que la convierte en la más numerosa de las que tuvieron el centro comarcal como escenario.

Incidencia en San Roque

Según los sindicatos, la incidencia de la huelga ayer fue incluso ligeramente superior al primer día, porque el centro de salud en el que se había registrado un menor seguimiento -el de San Roque en Vilagarcía, con un 66 % de participación- mejoró ese porcentaje el segundo día, con más trabajadores en paro.

Otra diferencia con respecto a la primera jornada se vivió en el hospital, donde el lunes no se realizó ninguna operación porque las 23 que estaban programadas se anularon. Ayer, sin embargo, se realizaron tres intervenciones. Según los sindicatos, se debió a que eran pacientes graves de cáncer y se consideró necesario operarlos cuanto antes.

Con un alto porcentaje de participación en la comarca, y atendiendo siempre a los datos ofrecidos por los convocantes -porque Sanidade solo dio un balance de la incidencia en toda Galicia-, los sindicatos valoraron de forma «moi positiva» una huelga que, en O Salnés, vivió su momento álgido con la concentración en las puertas del hospital a las dos de la tarde. Representantes de las tres centrales sindicales leyeron un manifiesto en el que insistieron en que «a sanidade non é un privilexio, é unha necesidade», y que eso «só pode garantizalo a sanidade pública». A las denuncias que se vienen haciendo desde hace meses por los recortes en el sistema público de salud, los sindicatos añadieron las últimas medidas adoptadas en Galicia, como el proyecto de creación de las unidades de gestión clínica o el desvío de los pacientes por accidentes de tráfico menos graves a las clínicas privadas.

La jornada finalizó con una manifestación a las ocho de la tarde en Pontevedra a la que acudió una amplia representación de O Salnés.

Los sindicatos esperan ahora que las autoridades sanitarias muevan ficha y reflexionen sobre los recortes. Mientras, los cientos de pacientes cuyas consultas han sido anuladas deberán esperar a que los llamen de nuevo.