El centollo deja buen sabor de boca en O Grove

r.e. o grove / la voz

AROUSA

Las jornadas de exaltación del centollo, que ayer echaron el cerrojo, han dejado un buen sabor de boca entre los restauradores de esta localidad. Durante los días que ha durado la fiesta, y especialmente este fin de semana, el crustáceo ha animado los restaurantes de esta villa, especialista en la captura del rey del marisco. «Ha habido bastante movimiento», confesaba la presidenta de los hosteleros mecos, Bea Castro. Y eso, en los tiempos que corren, es una gran noticia.

Hablaba Castro tras hacer un barrido entre sus asociados. Y los restauradores parecían bastante satisfechos con el resultado de esta fiesta, . En el restaurante Airiños do Mar, ganador del concurso de pinchos organizado con motivo de las jornadas, ratificaban el buen sabor de boca dejado por estas jornadas de exaltación y promoción. «Ha ido la cosa muy bien, más o menos como otros años», explicaba Joaquín Álvarez, propietario del establecimiento y, a la par, cocinero.

El público gallego no ha faltado a la cita con el centollo. «Ha habido muchos grupos de amigos que se han acercado aquí para celebrar las típicas centoladas», explica Bea Castro. En el Airiños do Mar vuelven a confirmar sus palabras. Y reconocen que, puestos a echar a alguien en falta, se ha notado «que ha venido menos gente de Madrid». Aún así, de más allá de O Padornelo también han llegado comensales, atraídos por un puente festivo mal construido. «Hay gente que repite, y gente que sacrifica a lo mejor venir al Marisco para poder venir ahora a comer la centolla», dice Joaquín Álvarez.

Pero aunque ha habido turismo nacional, no ha sido suficiente para arrancar una sonrisa a los hoteleros grovenses. Volvamos de nuevo a los datos presentados por la asociación que preside Bea Castro. Según ella misma explica, a estas alturas del año un 70 % de los establecimientos están cerrados a cal y canto. Los que han abierto para el puente se han quedado con una ocupación inferior al 40 %. Solo algunos establecimientos de A Toxa lograron escapar a esa negra tendencia y conseguir unas cifras de hospedaje más o menos satisfactorias.

Cuestión de gustos

Y la gente que visitó O Grove, ¿qué era lo que esperaba? Joaquín Álvarez lo tiene claro: disfrutar de platos de excelente sabor y excelente calidad. ¿Gana la tradicional centolada, esa que para muchos no tiene rival, o van ganando espacio esos otros platos más elaborados, como las cañitas da avoa que ganó el concurso del Pinchacentola? «Depende mucho. Los gallegos prefieren el centollo como siempre, pero la gente de fuera se atreve a probar otras cosas».