Por la lluvia y la Botrytis la denominación recogió en seis días lo que suele procesar en diez
20 oct 2013 . Actualizado a las 12:11 h.Por primera vez en su historia, en las bodegas de Rías Baixas entraron más de tres millones de kilos de uva al día durante varias jornadas consecutivas. Esta cifra da una idea de la rapidez con la que este año han tenido que vendimiar los bodegueros y viticultores de la denominación de origen. Las lluvias, que apenas concedieron una tregua de una semana, y la aparición de la Botrytis, generaron las prisas. Por fortuna, el sector respira hoy aliviado tras meter en las bodegas una cosecha de más de 33 millones de kilos de uva, de muy buena calidad.
Para Xavier Zas, de Condes de Albarei, esta ha sido simplemente una producción ligeramente superior a la media, que sitúa entorno a los treinta millones de kilos. «Es cierto que en septiembre todos teníamos miedo por la cantidad, pero al final no ha quedado nada sin vendimiar», ratifica Juan Vázquez, de Martín Códax. Entre las dos cooperativas arousanas han procesado un cuarto de la cosecha de este año. Martín Códax ha recogido más de cinco millones de kilos, mientras que Condes de Albarei se ha quedado en tres.
Ambos coinciden también en que esta ha sido una vendimia rápida e intensa, por lo menos en la subzona de O Salnés. En Martín Códax pasaron cinco días procesando 600.000 kilos al día, una cantidad que nunca antes habían alcanzado. En Condes de Albarei lograron meter toda la cosecha en apenas seis jornadas de trabajo. El esfuerzo, ha merecido la pena.
En el consello regulador destacan «la labor de los viticultores, que estuvieron a la altura y supieron esperar porque la uva necesitaba agua, sabiendo que las lluvias podían echarlo todo a perder», explica Ramón Huidobro, secretario de la entidad. También, la de los bodegueros «que hicieron un esfuerzo por recoger toda la cosecha», añade.
Con treinta y tres millones de kilos en las bodegas, la denominación se prepara ahora «para definir hacia donde se debe orientar la cosecha», añade Huidobro. Sostiene que la producción del año pasado, que se limitó a 17 millones de kilos, durará en los mercados hasta el mes de marzo. Después, le tocará el turno a lo que se acaba de vendimiar. Su destino, parece claro. «Lo que hemos vendimiado es lo que se está vendiendo. Estamos cada vez más volcados en la exportación y eso está dando resultados», afirma Vázquez Gancedo. «Temos que traballar máis que nunca a internacionalización», ratifica Xavier Zas.