Los restaurantes se redefinen para intentar superar la crisis

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los locales hacen visibles sus ofertas en pizarras y carteles de todo tipo.
Los locales hacen visibles sus ofertas en pizarras y carteles de todo tipo. martina miser< / span>

En las zonas más turísticas los menús a bajo precio ganan terreno

09 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las costumbres cambian, como los tiempos. A nosotros nos ha tocado vivir una etapa de crisis, de ocaso de esos modelos que hasta ahora funcionaban, pero que ya no funcionan. Es el caso de los grandes restaurantes. De esos locales en los que la carta es un tesoro, en los que los platos buscan la excepcionalidad, en los que todos los detalles, todos, están cuidados hasta el extremo. Hace unos meses el cierre de El Crisol, el Posada del Mar y el Dorna dejaba a O Grove -y a la Galicia costera entera- huérfano de tres de esos locales emblemáticos. Su caída, como la de Marcelo, anunciaba un cambio que algunos llevaban tiempo anunciando. Ahora no hay clientes suficientes para mantener a los restaurantes de siempre. Así que estos tienen que explorar otras fórmulas. Han de ser estas, a ser posible, más baratas pero igualmente sabrosas.

Lorena Moldes es cocinera. Regenta en O Grove, la tierra por excelencia de la buena mesa, un local de tapas y un restaurante de mantel y servilletas de hilo. Aunque las comparaciones son odiosas, hay que hacerlas. Y Lorena reconoce que de los dos, el negocio que tira más y mejor es esa tapería en la que sirve bocados para compartir en un clima más desenfadado y alegre.

Comer de tapas está de moda. Y comer barato, también. Basta, para comprobarlo, con darse un paseo por cualquiera de nuestras localidades costeras. Desesperados por seducir a unos turistas que vienen dispuestos a no gastar un euro más de lo necesario, buena parte de los restaurantes se han sumado a la oferta del menú del día. Logran llamar la atención de los viandantes, que se paran para leer con detenimiento los platos que pueden comer por nueve euros en algunos establecimientos. En el paseo de Beiramar (O Grove) por ese dinero se puede tomar un primer plato a elegir entre una cadena de ensaladillas y mariscos como zamburiñas y navajas, y una amplia gama de segundos entre los que tienen cabida pescados a la plancha y los tradicionales filetes.

Entre los carteles que anuncian mariscadas para dos por 37 euros, también aparecen algunos en los que se brinda a las familias menús para niños. Comidas infantiles que echan mano de productos globales, como las salchichas, las hamburguesas o los macarrones. Productos que tal vez no hagan honor a la tradición culinaria de O Grove, pero que saciarán el apetito de los más jóvenes por entre 5 y 7 euros.