Miles de fans escalaron A Tomada para corear a Panorama y Olympus
18 jul 2013 . Actualizado a las 06:57 h.Pasa ya de medianoche. El coche, aparcado en la urbanización Veiga de Lamas, a la que los carrilexos de toda la vida denominan Melrose Place, por aquello de evitar el previsible marrón de un atasco. Al final no hacía demasiada falta, pero uno ya se encuentra en plena ascensión hacia las cumbres de A Tomada y no es cuestión de perder el resuello. Por allí arriba resplandecen luces que parecen indicar el aterrizaje de algún marciano. Una hora después, Panorama resucitará la más célebre escena de ET, un tipo pedaleando en una bicicleta que sobrevuela el escenario, y bien podría ser Lito, el cantante. La marabunta impide aproximarse lo suficiente para discernir la identidad del tremendo personaje. Mejor abrevar en el bochinche. Sin dar tiempo a tomar aliento, una alfombra mágica despega con otro individuo a bordo. ¿Será Lito? No hay manera.
Para que vean. Mientras Olympus, la orquesta que abrió fuego desde su propio escenario, se esforzaba por gustar al respetable, centenares de almas se congregaban ya frente a la atalaya de Panorama. El telón estaba echado, pero al personal no le importaba. En lugar de volver la mirada hacia los de Negreira, que se empleaban a fondo para que el público corease su nombre, y esperar tranquilamente a los cabezas de cartel, esta gente prefería permanecer impávida ante la plataforma todavía vacía de los panorámicos.
División de opiniones -tal y como lo refleja la encuesta colgada en la web de La Voz de Arousa-, alguna que otra crítica al cambio de ubicación de la parranda del Carmen y un grupo de mozas, auténticas poligoneras de San Roque, que adornan su anatomía con etiquetas de birra mientras menean el esqueleto y corean sus temas favoritos, que se conocen de pe a pa. Olympus dispone a sus músicos en una suerte de andamios de tres pisos, respaldados por lisérgicos montajes luminosos. No está mal, pero esta gente de Panorama pone toda la carne en el asador. Panorama Remember Tour, le llaman a este espectáculo que conmemora su 25 aniversario y está trufado de momentos Disney. Tras nuestro Elliot del país y la alfombra desorejada, toman el escenario Superman y una tropa de sujetos ataviados como el primo del Doctor Spock, dos de los cuales ¡descienden verticalmente una rampa! «Ides quedar acojonados», proclama un inquietísimo voceras. No puede tener más razón. Solo faltaba el tiburón para el lote. ¡Y ahí está!