Arousa se rinde a la virgen del mar

lara barreiro VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Decenas de embarcaciones salieron a navegar por las aguas de la ría en honor al Carmen

17 jul 2013 . Actualizado a las 06:56 h.

Los marineros de la ría de Arousa cumplieron ayer con la tradición y festejaron el día del Carmen por todo lo alto. Especiales fueron las celebraciones de O Grove y Carril, donde decenas de embarcaciones se hicieron al mar para acompañar a la imagen en su recorrido por las aguas de la ría. Coronas de flores, banderas y bandas de música llenaron de colorido estos dos acontecimientos.

En la localidad meca, los festejos comenzaron bien de mañana, con la celebración de la misa solemne. Actividad que también sirvió para imponer las medallas de la Virgen del Carmen al colegio de las Hermanas de la Caridad, al técnico municipal de Medio Ambiente, Francisco Meis, al maestro Miguel Besada y a Tarsina Folgada, una vecina que colabora activamente con la parroquia. Por la tarde, recogió también su medalla el director xeral de Competitividade e Innovación, Juan Maneiro. Fue poco antes de que la virgen saliera de la capilla de San Roque con destino a la plaza de O Corgo.

Delante del Concello, decenas de vecinos esperaban la llegada de la imagen, que hizo todo el camino a hombros de sus porteadores. Allí se celebró una pequeña ceremonia religiosa, tras la cual se trasladó al puerto. Una embarcación, especialmente preparada para la ocasión, esperaba a la patrona de los marineros. Junto a ella viajaron las autoridades y el acompañamiento musical, que corrió a cargo de Cantodorxo. Y a su lado iban decenas de barcos, que no quisieron perder la ocasión de acompañar a la virgen más querida de la ría.

Casi cuando los grovenses estaban a punto de recogerse, en Carril comenzaban las celebraciones. Bien pasadas las ocho de la tarde, la charanga Air Jalisia, de Marín, se encargaba de abrir la procesión vilagarciana con una selección de temas populares. En las calles se veían todavía los restos de la fiesta de la espuma y muchos se temieron que el desfile de fieles y autoridades tuviera un final accidentado. Por fortuna no fue así y la procesión llegó sin problemas al muelle. El Juan y Celso fue el barco elegido, en esta ocasión, para transportar a la imagen. A su lado esperaban una treintena de embarcaciones, algunas de ellas de vela, para acompañar a la virgen en su paseo por la ría. No faltó, tampoco, la tradicional ofrenda floral por los marineros que ya no están.

La fiesta, tanto en Carril como O Grove, llegó a su fin con la tradicional verbena de la que disfrutaron los vecinos.

Coronas de flores y banderas llenaron de colorido las procesiones