Las obras de mejora se alargarán hasta el 2020 y dependen de ayudas
13 jul 2013 . Actualizado a las 06:55 h.El conselleiro de Medio Ambiente se había comprometido hace dos meses a presentar en Vilagarcía el plan de saneamiento local. Y cumplió su palabra. Ayer Agustín Hernández se acercó a Ravella acompañado de sus técnicos y explicó de forma pormenorizada un ambicioso proyecto en el que su departamento lleva trabajando dos años y que hace un completo diagnóstico de los puntos débiles de la red local, que son muchos.
El problema es que llevar a cabo esa obra precisa de un presupuesto de 11 millones de euros, y que aún empezando en el 2014, no estaría finalizado hasta el 2020. Y lo más importante; no tiene todavía financiación. El Concello de Vilagarcía deberá ir incluyendo año a año cada una de las fases en los presupuestos municipales dependiendo de su disponibilidad y de la posibilidad de conseguir ayudas. Hay que recordar que, como admitió el mismo alcalde, «es casi la mitad del presupuesto anual de Vilagarcía». Con todo, Agustín Hernández subrayó que se esperaban conseguir ayudas europeas para un plan que, a fin de cuentas, se enmarca en otro proyecto todavía más amplio, que es el del saneamiento integral de las rías gallegas.
Así las cosas, de momento lo que hay es un completo diagnóstico de la red de Vilagarcía, en la que los técnicos han localizado hasta 74 fallos. Como indicaron los técnicos, el principal problema en el municipio no es de calidad del agua, ya que hay pocos vertidos industriales, sino de capacidad. La red mueve al año seis millones de metros cúbicos y no está pensada para semejante volumen.
La solución pasa por tres actuaciones distintas que el Concello podría acometer en tres fases. La primera la podría asumir la administración local, ya que pasa por reducir el volumen de agua que se manda a la depuradora, separar pluviales de fecales y sustituir colectores en mal estado. Su coste sería de 2,8 millones de euros.
La segunda es más compleja y más cara, presupuestada en 6,7 millones, y consistiría en resolver el problema de la capacidad de almacenamiento de agua cuando llueve, con la construcción de grandes piscinas. Resolvería los fallos en la mayor parte del casco urbano y está ligado a los vertidos del río Con, ya que solventaría la falta de capacidad que tienen los colectores. Como explicaron los técnicos, anteriormente había dos colectores, uno a cada lado del río, pero el que recogía el agua de Larsa quedó anulado y el cauce se desvió al de la parte izquierda, que no tiene capacidad para recoger tal volumen de líquido. De ahí los problemas constantes de vertidos.
La tercera fase solucionaría las inundaciones de Matosinhos, con la construcción de un tanque de tormentas para solventar un problema que se deriva, principalmente, de que se trata de una zona muy llana en la que es fácil que la red se sature, sobre todo cuando llueve.
Aunque harán falta muchos años para ver solventados los problemas de la red de Vilagarcía, en la consellería de Medio Ambiente no tienen intención de perder el tiempo. El conselleiro dijo que en breve empezarían a trabajar en la redacción de los proyectos, y aunque admitió el problema de la financiación, aseguró que «a previsión é destinar fondos europeos».
El alcalde recordó que se trataba de «unha reivindicación moi antiga» pero también de difícil y costosa solución; «levantas Vilagarcía e atopas mil sorpresas», dijo. Y lamentó que los gobiernos anteriores, que ya hicieron obras en el entorno de A Mariña, no las aprovecharan para solventar estos fallos.