05 jul 2013 . Actualizado a las 06:59 h.
Otra de las vías abiertas en el conflicto de Cuca es la que se refiere a las subvenciones que la empresa cobró y que le obligarían a mantener las máquinas en Vilaxoán. A este respecto, el alcalde de Vilagarcía comentó ayer que había contactado de nuevo con la Consellería do Mar para pedirle que realice las inspecciones necesarias o tome las medidas oportunas para que Garavilla cumpla la legalidad en relación con la maquinaria adquirida para la planta de Vilaxoán, unos equipos que fueron adquiridos a través de fondos europeos y que previsiblemente han sido trasladados a O Grove. Mientras en los despachos de Ravella se desarrollaban estas gestiones, las mujeres siguen esperando su vuelta a Vilaxoán.