«Pero mira para ahí, chaval, tienen un trono y todo»

s. gonzález vilagarcía / la voz

AROUSA

Los chavales recluyeron al regidor en la alcaldía a base de consignas.
Los chavales recluyeron al regidor en la alcaldía a base de consignas.

Todo buen cronista aspira a lograr un final redondo para lo que tiene entre manos. Y, al contrario de lo que Feijoo echa en falta en Madrid, los chavales que ayer se manifestaban en Vilagarcía contra la reforma educativa del ministro Wert demostraron andar sobrados de relato. Una vez finalizada la concentración oficial, a eso de las doce y media, dejaron micrófonos, megáfonos y a sus mayores para aferrar una pancarta e introducirse en el interior de la Casa do Concello.

Su intención era asomarse al balcón de los pregones. Alguien decidió impedírselo, cerrando el acceso a la zona noble. Craso error. Durante media hora, Fole se vio recluido en la alcaldía entre atronadoras peticiones de dimisión y otras consignas de libro. Al final la puerta se abrió, los jóvenes tomaron el balcón -«pero mira para ahí, chaval, tienen un trono y todo», proclamó sorprendida una chica al otear el viejo salón de plenos- y un grupo de policías, a los que otra vez alguien llamó pero no intervinieron, sonrieron con ganas. Quizás esperando «sugerencias», el nuevo nombre por el que en Ravella se conocen ahora las órdenes.