Ravella ordena un mes de cierre para uno de los cinco bares multados en la Festa da Auga del verano pasado
AROUSA
Ubicada en A Baldosa, la vinoteca Lembranza pagará 600 euros de sanción y no podrá abrir durante marzo
21 feb 2013 . Actualizado a las 06:59 h.Habría que rebuscar mucho entre los anales municipales de Vilagarcía para encontrar una decisión tan rigurosa como la que ayer comunicó el Concello a uno de los cinco establecimientos hosteleros que fueron multados a raíz de la instalación de barras exteriores durante la Festa da Auga del año pasado. Ravella desestima las alegaciones presentadas por sus responsables y confirma su resolución inicial. Esto es, la clausura de la vinoteca Lembranza durante un mes y dos sanciones de 300 euros cada una por desobediencia a los mandatos de la autoridad o de sus agentes y la alteración de la seguridad colectiva o el origen de desórdenes en las vías, espacios o establecimientos públicos.
La directriz del gobierno local apenas da margen de maniobra a los titulares del local de A Baldosa, puesto que la orden de cierre tendrá que iniciarse el 1 de marzo y prolongarse a lo largo de todo el mes que viene. Contra esta decisión, que pone fin a la vía administrativa, cabe la interposición de un recurso de reposición ante el alcalde, Tomás Fole. Una opción que, dada la confirmación del criterio inicial de Ravella, no parece tener recorrido ni razón para un cambio de criterio. Por lo demás, la única posibilidad que se abre ante los hosteleros afectados pasaría por un contencioso administrativo que, dado el estrecho margen de tiempo del que disponen, no evitaría la ejecución del mandato municipal.
La notificación, que los responsables del Lembranza recibieron ayer, les hace responsables, en exclusiva, de la concentración de gente en A Baldosa una vez finalizado el límite horario que Ravella había impuesto para la retirada de las estructuras exteriores: las cuatro de la tarde del 16 de agosto: «As persoas que impedían a circulación entre as rúas Conde Vallellano e Valentín Viqueira, eran as concentradas enfronte do dito local, que ocasionaron que o servizo de limpeza non puidera escomenzar a tarefa de retirada do lixo e, especialmente, dos restos dos envases de cristal», reza el escrito oficial. De nada sirvió que el hostelero alegase que había otras barras funcionando.