Cinco euros más para una cuota de veinte

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

El sector crítico vuelve a solicitar la convocatoria de elecciones en la sociedad

12 feb 2013 . Actualizado a las 06:59 h.

Hace años que la tranquilidad dejó de ser, como tantas otras cosas, patrimonio del Liceo Casino de Vilagarcía. El final del mandato de Álvaro Paz, marcado por las dudas sobre el proyecto que pondría en marcha el segundo puerto deportivo de la ciudad, dio paso a la breve etapa de Alfonso Saavedra, que poco más pudo hacer que liquidar aquella idea. Y, con ello, dejar a la sociedad vilagarciana un poco más a la deriva, sin objetivos claros y a merced de la galerna económica generalizada. Con su dimisión y la elección, como único candidato que presentó sus credenciales, de uno de los miembros de su directiva, Antonio Castro, la crisis parece haberse cerrado en falso. Ahora, ante la perspectiva de la asamblea ordinaria del día 22, los portavoces del sector crítico vuelven a reclamar la convocatoria de elecciones urgentes.

La inminente junta general viene marcada, sin duda, por la propuesta de incremento de la cuota ordinaria mensual que pagan los socios. El equipo directivo pretende establecerla en 25 euros frente a los 20 actuales. Este aumento, que porcentualmente supone un 25%, está recibiendo no pocas críticas de la masa social del Liceo, que comprueba cómo «por menos servicios hay que pagar más», en palabras de un vilagarciano que se plantea seriamente abandonar la entidad tras muchos años.

Con todo, no es este el único motivo de controversia. Otro socio, Manuel González Rollán, liceísta desde hace 60 años, insiste en la necesidad de que Castro disuelva su equipo y dé paso a un «verdadero proceso electoral, con presentación de candidatos y un debate abierto» como única forma para que la sociedad trate de definir su futuro. González Rollán recuerda, en este sentido, que en la asamblea del 31 de agosto que encumbró a Antonio Castro no se permitió a los socios hacer uso de la palabra. «En esta sí se establece un turno de ruegos y preguntas, pero llega en último lugar, tras un orden del día de siete puntos, y teniendo en cuenta que la edad media de los socios debe rondar los sesenta y muchos años, no parece que la mayoría de la gente vaya a aguantar», lamenta quien fuese presidente de la histórica entidad vilagarciana.

Rollán se pregunta, por último, qué ha sido de la auditoría sobre el estado financiero del Liceo encargada a una firma de Santiago. Básica, en su opinión, para poder tomar decisiones.