La crisis no puede con Don Carnal

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

El Momo de Vilanova es, cada año, una de las últimas oportunidades del entroido.
El Momo de Vilanova es, cada año, una de las últimas oportunidades del entroido. mónica irago< / span>

Será un año para reciclar, pero las comparsas no renuncian a tomar las calles

27 ene 2013 . Actualizado a las 06:54 h.

Con el turrón todavía en la boca han tenido que ponerse a preparar el carnaval las comparsas este año. Pero ni esa circunstancia, ni la crisis económica serán impedimento para que esas agrupaciones vuelvan a tomar las calles tratando de animar y de arrancar una sonrisa a todo el que se le ponga delante. Lo importante, en eso coinciden la mayoría, es pasarlo lo mejor posible. Y para ello están dispuestas a hacer sus disfraces, elaborar sus letrillas y coger un autobús que las lleve de festival en festival, de O Grove a Vilagarcía, de Cambados a Portonovo y de A Illa a Vilanova.

«De momento estamos moi verdes porque era para non facer nada, pero agora xa nos empezou a febre», explica un integrante de la comparsa grovense de Os Firrás. Y es que aunque a algunas agrupaciones les ha costado arrancar, todas están ya ahora inmersas en los preparativos. «Nós temos a mesma ilusión e ganas de sempre», aseguran las mecas de As Máis Plus. Se muestran incluso dispuestas «a alegrarlle a vida á xente, que está a cousa moi triste». Frente a las penurias que la crisis está haciendo sufrir a muchos, las comparsas apuestan por revivir el carnaval más tradicional. El de la crítica y la sátira, porque este año sobra de qué escribir, «entre a crise e os chourizos hai de sobra», resumen en Vilanova. Y el del disfraz más apañado. Pero no renuncian a vivirlo, a disfrutar de esta fiesta en las calles.

Año de reciclaje

Lo que está claro es que este será un año para ahorrar. En disfraces y hasta en letrillas. «Imos levar unhas letras feitas hai anos en honor a Caneda», afirman en Os Groveiros. «Por la crisis optamos por no hacer el libro de letrillas, para echar una mano al comercio que era quien lo financiaba y ahora lo está pasando muy mal», aseguran As do 808. También ahorrarán en vestuario. «No vamos a gastar nada en disfraces porque hay mucha gente en paro. Así que vamos a ir de pobres, con lo que cada uno encuentre en casa», añaden. Esta misma idea han tenido Os Trancheros, de Vilaxoán. «Iremos con algún disfraz de anos anteriores porque son moi custosos e hai xente en paro que non pode», explican. Pero a pesar de todas estas dificultades, insisten, estarán igual en las calles. «Canta máis crise hai máis se anima a xente e ten máis ganas de saír da casa», afirman Os Golfiños de Vilanova.

Muy cerca de Navidad

Lo que más ha desanimado a las agrupaciones es la cercanía de la fiesta con la Navidad. «Aínda estamos empezando cos ensaios», explican Os Groveiros. «Non axuda nada que sexa tan pronto, a xente está un pouco desanimada», afirman Os da Bayuca, de la misma localidad. «A cousa está moi fría. ¿Quen pon o carnaval tan cedo?», se preguntan en Marajota e Media de Vilagarcía. Pero hay quien ha empezado ya en noviembre a preparar letrillas y disfraces, para poder tener todo listo a tiempo.

La crisis se notará también en los premios que reparten en muchos de los concellos de la comarca. O Grove, por ejemplo, ya ha anunciado que habrá recorte en la cuantía de los galardones. Pero tampoco ello será impedimento para que las agrupaciones carnavaleras se recorran buena parte de la provincia. Os Trancheros, por ejemplo, estará en O Grove, A Illa, Cuntis y Vilagarcía. También Marajota e Media «contrataremos un autobús e cada día iremos a un sitio». Toda insisten en que esos paseos los hacen por pasarlo bien, por disfrutar de las mejores fiestas. No por el dinero. Y es que con lo que sacan entre concursos y participaciones, en muchos casos, apenas les da para pagar todos los gastos que tienen. «Esto non é para gañar cartos», explican los de Marajota e Media. Pero sostienen que las administraciones deberían implicarse más a la hora de ayudar a estas agrupaciones. Porque ellas son la verdadera esencia del carnaval. Ellas son las que se encargan de animar las calles y a los vecinos. Son las únicas capaces de buscarle el lado divertido a esta crisis. Y de provocar con sus letrillas que la actualidad informativa se convierta por unos días, en un chiste de los buenos, de los que hacen reír de verdad.