Los trabajadores atienden al público sin saber por cuánto tiempo
27 dic 2012 . Actualizado a las 06:53 h.La farmacia de Canabal (Vilanova) superó la Navidad del 2012. Está por ver si estrenará el año nuevo. La Consellería de Sanidade remitió una comunicación a los trabajadores informando de que el día 13 de diciembre procedería al cierre del establecimiento, pero trece días después, la botica seguía ayer abierta y funcionando con normalidad.
Entre tanto, nadie da explicaciones sobre el futuro inmediato de este negocio; la Consellería de Sanidade no habla y los propietarios tampoco. Lo único seguro es que en alguna mesa de la Xunta de Galicia hay más de 3.700 firmas recogidas en Vilanova y alrededores pidiendo que no se ejecute el cierre y un acuerdo plenario, adoptado por unanimidad, en el mismo sentido. Se desconoce si esta presión social está condicionando la actuación de la Administración pero, lo cierto, es que la clausura de la farmacia se está dilatando más de lo previsto.
Los cuatro trabajadores de la farmacia están encantados con esta situación pero siguen viviendo en la incertidumbre que supone no saber qué va a pasar al día siguiente con sus puestos de trabajo. Por de pronto, Canabal entra de guardia el próximo lunes y, a no ser que la consellería disponga lo contrario, realizará el turno semanal de guardia diurna tal y como está organizado a priori.
Que la farmacia siga despachando no deja de llamar la atención de la clientela. «La gente pregunta, claro», explica uno de los auxiliares. Y es que la amenaza de clausura movilizó en su día a cientos de personas. Además de la recogida de firmas y una campaña de adhesión a través de Facebook, el domingo 9 de diciembre se celebró una concentración a las puertas de la farmacia, en la plaza de San Mauro, y en la fachada se colgó una pancarta con un elocuente «No cerramos».
La última palabra la tiene la Administración. La farmacia Canabal está funcionando con una licencia que no cumple los requisitos legales de transmisión entre herederos. Los propietarios llevan años batallando en los juzgados para tratar de frenar la orden de cierre, pero el Tribunal Supremo acaba de desestimar el último recurso y la Consellería de Sanidade anunció su disposición a clausurar una farmacia que acumula siglo y medio de historia. La medida no acaba de ejecutarse y nadie parece saber el motivo.
La farmacia de Vilanova sigue abierta pese a la orden de Sanidad de cierre