A la espera de un milagro que haga rugir las máquinas

maría santalla VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La subasta por lotes del grupo conservero daría al traste con el proyecto empresarial

02 nov 2012 . Actualizado a las 06:55 h.

Tres años de conflicto han dado para mucho. Para desbaratar posibles soluciones cuando parecían a punto de lograrse, y también para insuflar un aliento de esperanza cuando todo parecía perdido. Resulta difícil, pues, aventurar un desenlace para el conflicto de Alfageme. A punto de cumplirse el plazo -a la una de esta tarde- dado por los administradores concursales para impulsar el plan de liquidación y, por tanto, la subasta por lotes de los bienes de la conservera, podría pensarse que las posibilidades de que Alfageme se mantenga viva son prácticamente nulas. Pero a la vista de la sucesión de hechos, tampoco parece descabellado pensar que pueda producirse una nueva vuelta de tuerca que encarrile otra vez el asunto hacia el territorio de la esperanza.

No falta mucho, en todo caso, para que la incógnita se despeje. Anteayer, en una reunión con los sindicatos CIG y CGT, los administradores concursales advirtieron que si hoy viernes, a la una de la tarde, el Igape todavía no había adjudicado las plantas de Alfageme en Ribadumia y Vilaxoán y la marca Miau, entregarían en el juzgado de lo Mercantil que lleva el caso un escrito solicitando la continuidad del proceso de liquidación. Este paso que, según explicaba anteayer Rosa Abuín desde el sindicato nacionalista, no tendría marcha atrás, significaría el comienzo de la subasta por lotes de todos los bienes del grupo conservero Alfageme. Pero, por encima de todas las cosas, eliminaría casi por completo las posibilidades de que esas dos fábricas mantengan cualquier actividad empresarial.

Centenar y medio de empleos directos están en juego. Esa es la cifra mínima que la Consellería de Economía e Industria, a través del Igape, había establecido en el concurso convocado para la adjudicación de estos bienes. Un concurso que el departamento autonómico prometió resolver en el menor tiempo posible pero cuya resolución se está dilatando en el tiempo, de ahí que los administradores concursales hayan decidido no esperar más.

De la decisión de la Xunta están pendientes las trabajadoras de Alfageme, que esperaban que el éxito del proyecto industrial les permitiese recuperar sus empleos. Lo están, también, las empresas -tres- que presentaron sus propuestas. Y el juzgado y los administradores que deben llevar a término el proceso concursal de Alfageme. Pese a ello, desde San Caetano no solo no han resuelto todavía el concurso, sino que no han dado la más mínima pista sobre cuándo podría producirse esa resolución.

Los sindicatos han puesto el grito en el cielo porque temen que, además de abonar los 33 millones de euros de dinero público que la Xunta tuvo que poner por los avales, no se consiga mantener la actividad industrial en las plantas de Alfageme en Ribadumia y Vilaxoán. En un último intento para tratar de evitarlo, CIG y CGT han vuelto a convocar una concentración esta mañana a las puertas de la sede del Igape en Santiago de Compostela.