Fefiñáns se lo montó sobre ruedas

Bea Costa
bea Costa VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Autocares, coches, bicis y uniformes tomaron los aledaños de la plaza

30 ago 2012 . Actualizado a las 06:58 h.

Inglés, belga, italiano, ruso, español, gallego... ayer se hablaba en muchos idiomas en Fefiñáns, y esta vez no eran turistas. La plaza, y especialmente sus aledaños, se convirtieron en hogar por un día de una comunidad muy especial: la caravana de La Vuelta a España. Contador, Valverde y Veloso ponen cara a la carrera pero tras ellos se mueve un gran equipo humano y logístico que hace posible que tomen la salida cada día. Docenas de autobuses y coches de los equipos y de la organización amén de un sinfín de bicicletas tomaron las avenidas de Vilagarcía y A Coruña y la explanada de O Pombal.

Para ver este escenario de cerca no hacían falta pulseras ni tarjetas de acreditación, así que fueron numerosos los curiosos que se acercaron a los boxes de la carrera. Bajo toldos apoyados en los autocares, pudieron ver a ciclistas rodando, a los auxiliares apurando el bocadillo y a los técnicos poniendo a punto las bicicletas.

A la una de la tarde se había acabado el relax. Tras cada ciclista que tomaba la salida salía una escolta motorizada de su correspondiente equipo para seguirle las pedaladas. La Policía Nacional se encargaba de cerrar el paso a pie de valla mientras que la Guardia Civil, que desplazó a docenas de motos, coches y furgonetas para flanquear a los corredores, estaba ya en carretera. Unos trabajando y otros de asueto, cambadeses y foráneos participaron dea Vuelta desde distinta perspectiva. Había donde elegir. A pie de calle y en los balcones que miran al circuito, los corredores estuvieron arropados en todo momento. Desde el Concello se había pedido la colaboración de los vecinos para engalanar las fachadas al paso de la contrarreloj, y los cambadeses respondieron.

La cartelería alusiva a La Vuelta colgaba con profusión en las fachadas del casco histórico y hubo hasta quien colocó el traje de gallega para imprimir un toque de color autóctono al paisaje.

Otro toque que no faltó fue el institucional. El conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, estuvo en primera línea de salida con el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, y el alcalde Luis Aragunde. Era día de trabajo, pero Rueda reconoció que lo vivió con espíritu lúdico. No en vano es un gran aficionado al ciclismo «aínda que nunca estivera tan preto nunha etapa», señaló.

Para los que no pudieron o quisieron desplazarse hasta Fefiñáns, la Praza do Concello ofrecía otra buena perspectiva de la etapa, en su caso a través de una pantalla gigante.

El sinuoso trazado del casco histórico jugó una mala pasada a uno de los ciclistas que dio con sus huesos en el suelo al abordar la curva situada a la altura del parador. La caída no tuvo consecuencias.

El Concello tuvo que retirar a última hora una piedra del enlosado de la plaza petición de la organización porque resultaba peligrosa para los corredores.