En tiempos en los que cada euro cuenta, el Concello de Catoira no está dispuesto a seguir pagando cuotas de organismos supramunicipales «que non sirven para nada». Por eso, al pleno de ayer llevó el alcalde Alberto García una propuesta para que este Ayuntamiento cause baja en diversos entes a los que hasta ahora ha estado adscrito: la mancomunidad Ulla-Umia, la del matadero de Vilagarcía, la Fundación Comarcal de Caldas, la Asociación de Desenvolvemento Rural Ulla-Umia y los GDR.
De muchos de esos foros, dice García, Catoira se había retirado ya hace tiempo. Algunos, incluso, han sido extinguidos en la era de recortes emprendida por la crisis. Y de los que aún siguen vivos quiere desprenderse el alcalde por que «non é razonable que nun momento no que os concellos non temos fondos, teñamos que estar pagando cuotas por nada».
Amparado por su mayoría absoluta y tal vez cansado de esperar a que otros den el paso, Alberto García llevó ayer a pleno una propuesta de la que había advertido en numerosas ocasiones. Pero no es el único que piensa que la mancomunidad del Ulla-Umia no funciona como debería y que, por lo tanto, no tiene sentido mantenerla con vida de forma artificial. Por eso, ayer por la noche se celebraba en Caldas una reunión de socialistas de toda la comarca para analizar esa situación de parálisis y como afrontarla.
Además de ese asunto, el gobierno llevó a pleno la «adhesión do Concello de Catoira ao convenio de colaboración entre a FEMP e a DGT para intercambio de información». A partir de ahí, el orden del día recogía un sinfín de mociones «relacionadas dunha ou doutra forma coa crise». En ese capítulo entran seis mociones del PSOE sobre sanidad y nuevas tasas, dos del BNG sobre el farmacéutico y la reforma del régimen local, y otras dos de los concejales de Compromiso por Galicia sobre el peaje en la AP-9 y la seguridad social.
«Os concellos non teñen fondos e non é razonable que teñan que pagar cuotas para nada»
Alberto García