La especie capturada con el truel es la cuarta en facturación en A Illa
18 may 2012 . Actualizado a las 06:57 h.Cuando los trueleiros se autodefinen como un sector clave para la cofradía de A Illa, no hablan por hablar. Los datos de facturación y ventas de la lonja durante el año 2011 les dan la razón: el camarón fue la cuarta especie que más dinero movió en las subastas durante ese ejercicio. En un puerto famoso por la calidad y la cantidad de sus bivalvos, el camarón se coloca justo por detrás de la almeja babosa, de la fina y de la roja, y bastante por delante de la japónica.
Los más de 900.000 euros que entraron en caja gracias a este pequeño marisco dan fe de la importancia de esta especie y, también, de la dimensión del sector que la captura. Un colectivo que este año se ha encontrado con un problema inesperado para poder faenar con truel y desde batea. El plan experimental por el que se regula esta actividad ha sido aprobado con retraso y con unas limitaciones que han puesto en pie de guerra a los trueleiros. Y es que la Xunta ha exigido una autorización expresa de los bateeiros para que estos mariscadores puedan hacer equilibrios sobre sus mejilloneras. De momento, solo los bateeiros isleños han dado su visto bueno y sus trescientas bateas son las únicas zonas de trabajo permitidas para el colectivo de los trueleiros.
Toda la polémica que envuelve al plan experimental del truel se ha dejado notar ya en la lonja de A Illa. En lo que va de año, por ventas de esta especie se han facturado 149.966 euros, la mitad de lo que se había movido del año pasado en estas mismas fechas: a 17 de mayo de 2011 la facturación había superado ya el horizonte de los 300.000 euros.
Esta fuerte caída de euros contantes y sonantes se debe achacar más a la drástica reducción en las capturas (de los 6.855 kilogramos del 2011 se ha pasado a los 3.630 actuales) que a la rebaja de los precios, que también existe. Pese a ella, y a que el precio medio del camarón ha bajado unos cuantos euros con respecto a un año atrás, este marisco sigue siendo el mejor pagado de la lonja de A Illa. Su cotización media ronda esta temporada los 41,31 euros, muy por encima de la almeja babosa, la segunda de la lista, que se comercializa a un precio medio de 10,20 euros.
Conocedores de todas estas cifras, los trueleiros han alzado la voz para pedir el respaldo de todos los socios de la cofradía y, en general, de todos los vecinos de A Illa. Y es que, si caen ellos, los efectos se dejarán notar en la economía de la localidad.