Nichos de sobra en Cambados

Bea Costa
bea costa VILAGARCÍA / LA VOZ

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Quienes iban a comprar no compraron y ahora, en el cementerio de Santa Mariña hay 50 panteones sin dueño

03 may 2012 . Actualizado a las 06:50 h.

El cementerio de Santa Mariña en Cambados ya no se queda pequeño. Hace un par de años había lista de espera para poder comprar los panteones y nichos construidos en la ampliación del camposanto pero a día de hoy, la oferta supera a la demanda.

El motivo es que varias de las personas que se hicieron con una opción de compra finalmente no la ejecutaron y ahora quedan 50 panteones sin dueño.

Tanto a la empresa constructora como a la comisión parroquial constituida al efecto les interesa salir de este limbo de modo que han decidido comunicar a la opinión pública que hay panteones y nichos disponibles en la parte nueva del cementerio.

Con la ampliación, el cementerio parroquial ganó 254 panteones y 813 nichos. Son menos que los que estaban previstos en el proyecto inicial, al que Patrimonio echó mano y obligó a introducir varias modificaciones. Entre otras cosas, prohibió las alturas que estaban previstas lo cual obligó a reformular el proyecto -de bloques de cuatro nichos se pasó a tres- y esto conllevó un retraso considerable de los trabajos. Además, provocó un encarecimiento de las sepulturas. De los 3.000 euros que costaba al principio un panteón con cuatro nichos y una urna para las cenizas se pasó a costar 5.000 euros.

El encarecimiento de los nichos o quizá la crisis podrían explicar la marcha atrás de algunos compradores aunque en el seno de la comisión parroquial opinan, simplemente, que no había interés real por realizar la compra. No faltó la polémica pues en una asamblea celebrada en febrero de 2011 para adjudicar los nichos algunos de los compradores protestaron airadamente por cómo se habían ejecutado las obras.

Los trabajos se demoraron durante cinco años desde su inicio y tras sufrir varias paralizaciones, se reanudaron por fin a finales del 2010. La zona ampliada está ya operativa, de hecho ya se han realizado allí enterramientos, pero la comisión parroquial sigue trabajando para conseguir culminar este accidentado proyecto de la forma más exitosa posible.

Por de pronto, el párroco José Aldao, ya se desvinculó hace tiempo de esta intervención, pues no estaba conforme con la actuación de Patrimonio. «Si tengo que firmar el título de propiedad de un nicho, este párroco lo firma, pero nada más».