Adro Vello y A Lanzada: dos formas de conservar la historia

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

AROUSA

RAMON LEIRO

El yacimiento de Sanxenxo se recuperó, el de O Grove sigue en el olvido

21 feb 2012 . Actualizado a las 14:19 h.

Dos de los yacimientos arqueológicos más importantes de la comarca de O Salnés se ubican en el entorno de la península de O Grove. En la playa de O Carreiro, término municipal grovense, se encuentra el tristemente famoso Adro Vello. Tristemente porque, a lo largo de su historia, ha sido víctima de todo tipo de agresiones: desde la canalización de una tubería de agua por el medio y medio de los restos, hasta el robo de todos los hallazgos. Tampoco ha sido ajeno a los daños el otro yacimiento, el de A Lanzada. La diferencia es que, en este caso, los últimos trabajos de excavación y consolidación han permitido crear un entorno «visitable y sostenible en términos de conservación», explica uno de sus paneles de este entorno.

Rampas de madera conducen hoy al visitante hasta el entorno arqueológico de A Lanzada. Está ubicado al lado de la hermita, uno de los espacios más visitados de la zona, lo que lo convierten en un atractivo turístico más. Las últimas excavaciones realizadas, las subvencionadas por el programa Pousadas de la Diputación, han permitido ponerlo en valor. Se han ampliado las excavaciones y, sobre todo, consolidado las estructuras para que las condiciones meteorológicas no las dañen. Se han instalado, además, pequeñas vallas de madera que rodean el recinto. Y unos completos paneles informativos permiten conocer la historia de este lugar.

A pocos kilómetros de allí, pero mucho más escondido, está Adro Vello. Podría considerarse como uno de los yacimientos peor tratados de Galicia ya que, desde que fue desenterrado, ha sido víctima de todo tipo de daños y expolios. Hoy la zona está rodeada de una verja metálica, para desanimar a los que hasta hace poco se llevaban todos los restos que salían a la luz. Tiene paneles informativos, pero mucho más escuetos. Y no hay señalización, ni rampas de madera. Hay que verlo a través de una verja metálica. La Xunta ha prometido que será Ben de Interese Cultural y la Diputación, ayudas europeas para excavarlo. Pero, por ahora, son solo promesas. Y en incumplimientos es experta esta excavación.