El comercio acusa a la Xunta de actuar contra sus intereses

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

El Consorcio do Salnés recrudece sus críticas contra el centro comercial

14 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los empresarios agrupados en el Consorcio do Comercio do Salnés se sienten abandonados y ninguneados por la clase política «en general». «Non é cuestión de PSOE nin de PP, todos están ao seu, sen importarlle nada máis». Así se manifestaban ayer sus representantes en una rueda de prensa convocada a propósito, una vez más, de la futura construcción del centro comercial de San Miguel de Deiro. La oposición de los comerciantes a estas instalaciones es conocida y notoria pero el cabreo ha subido enteros desde que el pasado lunes se conoció que la Xunta otorgará licencia comercial al proyecto de Desarrollos Vilanova.

La directiva del consorcio quiso enviar ayer un «recado» a los políticos para que sepan que están muy enfadados y defraudados. «Estamos cansos de que se enchan a boca co pequeno comercio só para coller votos. Menos mal que nos queda a Xustiza. Imos ter fe nela, o que pasa é que é lenta. A esta Xunta pouco lle importa o pequeno comercio, nos queren destruir», se lamentaba ayer el presidente de los comerciantes de A Illa, Jorge Dios.

El isleño aludía al recurso contencioso administrativo que ha interpuesto el consorcio contra la recalificación urbanística realizada por el Concello de Vilanova de los terrenos que ocupará el centro comercial. Según los cálculos de la asociación, el recurso todavía tardará en resolverse entre año medio y dos años, y para entonces las obras podrían estar terminadas. Entre tanto, ya solo les queda alegar contra la resolución de la Comisión Consultiva de Comercio -algo que está en estudio- y el derecho a la pataleta. Y este es el que ejercieron ayer. «Estamos a merced de los políticos. Se mueven muchos intereses tras las multinacionales. Al pequeño comercio se le acribilla a impuestos mientras a las empresas de fuera se le recalifican los terrenos y se le dan todas las facilidades», apuntó el presidente del consorcio, Marcos González. La presidenta de la asociación de Meaño, Charo Camiña, redundó en esta queja. «O pequeno comercio necesita apoio, e non o vemos».

Razones para estar en contra

González abundó en las razones del colectivo para oponerse al centro comercial. Argumentan que va a destruir más empleo del que va a crear y que va a suponer la muerte del pequeño comercio de la comarca. Por los casi 500 puestos de trabajo que se anuncia que generará el centro comercial de Deiro, dicen en el consorcio, se cerrarán muchos comercios que, aparte de crear empleo autónomo y por cuenta ajena, dejan otros efectos beneficiosos en las economías locales. Por ejemplo, esgrimen, el pequeño comercio revitaliza los centros urbanos y sus ganancias repercuten en el pueblo. En el consorcio dicen también que los empleos que salgan del centro comercial serán «precarios» y piden a los empresarios que están pensando instalarse allí que no se llamen a engaño. «¿Canto tempo cren que van botar abertos?», advirtió González.

«Se nos acribilla a impuestos mientras a las empresas de fuera se les dan las facilidades»

Marcos González