Los productos del mar son la base de la propuesta elaborada por el grovense Javier Olleros. Erizos, ostras de la ría, bacalao y besugo son los principales ingredientes de un menú «sencillo de servir, para non ter que andar entrando e saíndo da cociña continuamente», explica. Este cocinero no podrá disfrutar de una tranquila cena. Tomará las uvas «no medio dos fogóns», asegura.
Para empezar bien la última cena del año, Olleros apuesta por dos productos estrella. Erizos al natural con mayonesa de cítricos sobre una tosta de pan y ostras con jugo escabechado de capón son los dos entrantes de su menú. La degustación seguirá con una sopa de bacalao con castañas, codium salteado y dados de calabaza. Y el plato principal lo compondría «un besugo enteiro feito ao forno con moito cariño e con puré de coliflor. Do máis tradicional», añade este chef. La parte dulce estará protagonizada por una tostada caramelizada con helado de leche. Y al que pregunte por la carne «direille que xa leva un jugo de escabeche de capón», afirma. Esto es lo que « me gustaría cear a min», concluye.