Tanto Fredi Bea como Ayda Filgueira tienen claro que hay una gran diferencia entre la oposición que realizan BNG y EU y la que ejerce el PSOE. «O que crispa é o señor Cacabelos. Pasou catro anos vivindo de enfrentarse coa Deputación», decía ayer Bea García. Filgueira lamentó que «o primeiro grupo da oposición aínda non asumira que xa non está gobernando». Lo cierto es que gobierno y PSOE se han enzarzado en muchas batallas en las que las formas no siempre han sido las más correctas.
urbanismo
El Plan Xeral y el Plan do Litoral. El actual alcalde de O Grove, Miguel Pérez, ha repetido en más de una ocasión que «no admite lecciones» de su antecesor, José Antonio Cacabelos, en materia urbanística. El socialista ha hecho de la redacción del PXOM y de la demanda de medidas contra el POL una de las banderas que esgrime con mayor decisión, cargando contra la «inactividad» que achaca al tripartito y anunciando un control férreo.
economía
La asfixia financiera. El equipo de Pérez acuñó el término de «asfixia financiera» para definir el estado de las arcas locales a su llegada al gobierno. Cacabelos sostiene que el diagnóstico hecho por el PP fue manipulado para dibujar un horizonte muy negro que justificase una subida generalizada de tasas e impuestos.
servicios sociales
Primera carga contra Filgueira. La concejala de Benestar, Ayda Filgueira, es uno de los objetivos preferentes en los ataques socialistas. Desde el PSOE se han hecho duras críticas a la inactividad del Concello frente a los recortes que auguran en el área de Servizos Sociais. Esa cuestión ha generado algunos de los momentos más tensos registrados hasta ahora.
Personal
La secretaria de Ayda. El PSOE también ha denunciado en reiteradas ocasiones la «irregular» situación en la que se encuentra una joven que hace las funciones de «secretaria» de Filgueira pese a no mantener ningún vínculo con el Concello. Han pedido un informe.
Deportes
Ajustando cuentas con Fredi Bea. Las relaciones entre Fredi Bea y el PSOE dejaron de ser buenas hace ya tiempo, cuando galeguistas y socialistas compartían gobierno. Aunque el galeguista quiso hace unas semanas distanciarse de la espiral de acusaciones abierta entre el alcalde de O Grove y Cacabelos, ha acabado formando parte de ella a cuenta de la reclamación de un reglamento de uso para Terra de Porto o de mayor agilidad en la tramitación y construcción del pabellón.