Los proyectos para Valga y Meaño-Xil ni siquiera fueron aprobados
20 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.De las once concentraciones parcelarias realizadas en las tierras de Arousa solo una está completamente terminada. Es la de Oubiña (Cambados), donde se han entregado los títulos de propiedad, trámite con el que se da por zanjado el proceso. En otra tres -Vilariño (sector 1) y San Salvador y Paradela- se terminaron las obras, consistentes en la parcelación y apertura de pistas, si bien no se ha cerrado definitivamente el proyecto la espera de entregar los títulos a los vecinos.
En el resto, todavía están en las fases de aprobación de las bases provisionales o bases definitivas, lo que implica que, en el mejor de los casos, están con las obras. Y en Valga y Meaño-Xil ni siquiera se ha aprobado el proyecto por parte de la Xunta. En el municipio valgués llevan diez años esperando por ello, y todo indica que el asunto va para largo. Los recortes presupuestarios han llevado a Medio Rural a dejar en el cajón numerosos proyectos hasta el punto de que los gallegos que esperan por ver concentradas sus tierras superan los cien mil.
Cambados fue de los primeros municipios de la comarca en acogerse a este modelo de reparto de tierras, que permite agrupar las fincas y acabar con el endémico minifundismo que lastra la explotación agraria. Las leiras pasan a ser más grandes y dotadas de accesos de modo que los tractores pueden entrar donde antes les estaba vedado y cultivar así plantaciones más grandes e invernaderos.
Las concentraciones parcelarias son unos procesos largos, engorrosos y caros. Además de conseguir el consenso de la mayoría de los propietarios, algo que no siempre es fácil, es precisa mucha burocracia hasta el punto de que pueden dilatarse en el tiempo hasta quince años.
Catoira, la más grande
La más grande que se realiza en Arousa es la de Catoira, con una zona de afección de casi 2.900 hectáreas que afecta a alrededor de 22.600 parcelas y 2.708 propietarios. El presupuesto que se maneja para esta actuación supera los 4 millones de euros. Fue aprobada en el año 2000 pero hubo que esperar cinco años para darle el impulso definitivo. En el 2008 se licitó el proyecto y ahora está en fase de obras.