Los Paz, con el rumbo correcto

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Ayer fue la última jornada de entrenamientos compartidos por los hermanos Paz y los hermanos Alonso en las aguas de la ría de Arousa. Y resultó tan satisfactoria como el resto. Donde el común de los ciudadanos veía un asqueroso día de temporal invernal, los navegantes se frotaban las manos ante la perspectiva de poder tener de nuevo un viento prácticamente al límite y unas olas muy parecidas a las que se van a encontrar en el Campeonato del Mundo que se va a celebrar en Australia. Tuvieron que navegar más cerca del puerto, eso sí -el lunes se fueron más allá de A Illa de Arousa para encontrar condiciones similares-, pero pudieron estar en el agua alrededor de una hora y media.

Ese mar tan duro ha sido el ideal para que Antón y Carlos Paz hayan dado otro pequeño paso en el largo camino que tienen por delante. «Con viento nos costaba mucho y en ese aspecto estos días nos vinieron muy bien. Seguimos volcando más que veces que ellos (por los hermanos Alonso), pero muchas menos que antes», resume el mayor de los Paz.

Con material antiguo

Esa capacidad de adaptación a las condiciones más duras se convirtió en el mejor barómetro para medir la mejoría de los regatistas arousanos. Otras circunstancias, como la velocidad del barco, tienen más difícil vara de medida porque los hermanos Paz se entrenaron durante estos días con material antiguo. Su nuevo barco llegará la próxima semana y las velas, palos y demás que van a usar en el Mundial ya está camino de Australia.

Si los Paz han quedado notablemente satisfechos de la semana de entrenamientos compartida puede decirse lo mismo de los Alonso. Esa es, al menos, la sensación que le han transmitido a Antón. «Se van muy contentos, porque la ría te da muchas opciones para probar cosas y, además, las instalaciones del Centro de Vela son muy buenas», resume el arousano. De tal forma que no es en absoluto descartable que en próximos meses repitan la experiencia.

La hoja de ruta

La hoja de ruta de los hermanos Paz marca ahora un desplazamiento a Santander para completar allí una semana de entrenamientos. A finales de la próxima semana llegará su nuevo barco a Fuenterrabía y después tocará regresar a casa para hacer de nuevo las maletas. El objetivo es Australia. Hacia allí partirán el domingo día 20 de noviembre y su intención es participar ya el día 26 en el Campeonato Nacional australiano de la clase para ir amoldándose a las condiciones del campo de regatas, que será el mismo en el que se celebre el Mundial. La cita universal comenzará el día 12 de diciembre. El objetivo de los hermanos Paz, más allá de alcanzar un puesto determinado en la clasificación final, será doble: por un lado, poner en práctica todo lo aprendido durante los últimos meses en su duro proceso de adaptación a la clase 49er. Por el otro, seguir acumulando experiencia para poder caminar con paso firme hacia su gran reto: hacerse con una plaza para los Juegos Olímpicos de Río 2016.