Acusa a la Xunta de «favoritismo» por avalar a Feiraco, algo que niega Industria
07 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Lácteos Tambre, una de las tres empresas que aspira a hacerse con el control de la planta de Clesa en Caldas junto a Feiraco y Kalise Menorquina, sopesa retirarse del proceso de venta que tutelan los administradores concursales. Fuentes de la firma con sede en Sigüeiro, en el municipio coruñés de Oroso, lo confirmaron ayer a La Voz: «Estudiamos seriamente el retirar nuestra oferta viendo el favoritismo que hay por parte de la Xunta hacia otra empresa que entendemos que no es viable y a la que no se puede seguir inyectando más dinero público [en alusión a Feiraco, que lidera un plan de negocio de diez millones de euros junto a once cooperativas gallegas]».
La acusación de supuesto favoritismo al avalar públicamente el proyecto de Feiraco para Clesa fue negada por la Consellería de Economía e Industria. Fuentes del departamento que dirige Javier Guerra afirmaron que analizaron las propuestas que le fueron presentadas para la fábrica de Saiar y dieron su apoyo «ao plan máis solvente e realista desde o punto de vista técnico, económico e de mantemento do emprego».
Desde Economía se incidió en que el plan de negocio respaldado por la Xunta con 4,5 millones de euros del grupo de cooperativas liderado por Feiraco contempla la incorporación progresiva de los trabajadores de la planta de Clesa, «chegando a máis dun cento a finais do 2013». El departamento autonómico no quiso entrar en polémicas e hizo hincapié en que es la administración concursal la que ahora tiene la última palabra: «Desde a Xunta espérase que se elixa, na maior brevidade posible, a mellor opción que garanta a viabilidade e o emprego».
Fuentes consultadas por La Voz indicaron que durante el proceso negociador para intentar salvar la planta de Clesa la Administración gallega pidió a los inversores dos condiciones: que identificaran a los posibles accionistas con nombre y apellidos, y que concretaran el volumen de empleo que estaban dispuestos a mantener.
Al parecer, Lácteos Tambre no hizo públicos los nombres de los accionistas que estarían detrás de su proyecto, de doce millones de euros. Desde la empresa de Sigüeiro se justificó esa decisión en que quienes lo tienen que saber son los administradores concursales. «El capital necesario está garantizado a través de intermediarios que hablaron con nosotros y que no se quieren dar a conocer. Uno es de Madrid y otro americano», señalaron fuentes de Lácteos Tambre.