Los productos y el recetario de un país dan idea acertada, aunque indescriptible, de cómo es éste en esencia. En O Grove, hay una idea clara a través de su gran variedad de mariscos.
El turismo gastronómico atrajo a España en 2010 a seis millones de visitantes con una facturación en Restauración que alcanzó los 7.400 millones de euros. Este gasto creció un 7 %, en contraposición con la subida del 1 % del turista «general». El principal gasto del turista español es la gastronomía. Esta cifra se incrementa hasta el 62 % si los viajeros son parejas jóvenes.
La gastronomía es, hoy por hoy, una de las opciones más apreciadas a la hora de viajar. Nuestras rías son un destino perfecto para disfrutar y descubrir nuevas propuestas. La gran variedad de productos y las múltiples recetas en la que se combinan posibilitan que, junto con la cocina tradicional, surjan nuevas formas de entenderla que logran sorprender a los paladares más exquisitos.
La provincia de Pontevedra cuenta con 4 estrellas Michelin, lo que denota el alto nivel culinario alcanzado en los últimos años por los establecimientos de este área.
Todo ello abre un amplio abanico de posibilidades para los agentes turísticos, que pueden ofrecer atractivos programas basados en la cocina tradicional y moderna con productos de calidad de las Rías, pero también el paisaje y la cultura de la provincia. A ello se unen actividades complementarias de tipo cultural y folclórico que animan las fiestas.
La del Marisco de O Grove tiene un destacado efecto multiplicador en la economía de la comarca. Entre otras cosas, ayuda a desestacionalizar el turismo estival y a fomentar las llamadas escapadas gastronómicas.
Con todas estas actividades, el viajero transporta sus sentidos a gozar de nuevas sensaciones. Descubre la esencia más profunda de las Rías Baixas y puede improvisar su propio mapa y ruta. Esto le reporta vivencias y emociones inolvidables que se convierten en los mejores embajadores de esta tierra.