El portavoz de Sanidade del PPdeG, Miguel Santalices, salió ayer al paso de las críticas contra la integración de áreas sanitarias, que ha derivado en la inclusión de la de O Salnés en Pontevedra. Para Santalices, el modelo de gestión integrada en la asistencia sanitaria sitúa al paciente en el centro del eje asistencial, potenciando la coordinación entre los diferentes niveles sanitarios y manteniendo el mismo mapa sanitario, mejorando la accesibilidad y la eficiencia e incrementando la calidad de las prestaciones sanitarias públicas. Dadas todas estas ventajas, para el diputado del PP el debate que se ha generado sobre este tema «é unha clara distorsión da realidade, que obedece a intereses políticos e nunca a criterios técnicos ou asistenciais».
El objetivo de esa iniciativa, según Santalices, es mejorar la atención al paciente, con la implicación de todos los profesionales de las comarcas en la toma de decisiones. Además, gracias a la gestión por procesos se asegura la transparencia y la autonomía de decisión de los pacientes establecida en la legislación.
«Os hospitais comarcais saen reforzados e os centros de saúde, dándolles máis autonomía de xestión e máis capacidade resolutiva, e terán máis capacidade asistencial e de xestión coa integración dos servizos de Atención Primaria e Especializada», sostiene el diputado popular, que asegura también que estas áreas no modifican el actual mapa sanitario, «o que ven a significar que se manteñen as áreas existentes».
Otra de las ventajas que supone esta integración sanitaria es, según explica Santalices, una mayor eficacia y eficiencia de los recursos económicos: «A ninguén lle pode parecer mal que se utilicen o mesmo tipo de sondas nun hospital que noutro, ou o mesmo tipo de material quirúrxico ou próteses no hospital de Lugo, por exemplo, que no de Burela, e dado o momento económico que estamos a atravesar fai máis necesario que nunca que sexa así se queremos evitar eses tremendos desfases que se producían durante o goberno do bipartito na Xunta».
El diputado popular también señala que este modelo de gestión sanitaria se está aplicando en varias comunidades autónomas y por gobiernos de diferente color político. Por tanto, el debate que se está dando es, para Santalices, «unha clara distorsión política non baseada en ningún criterio técnico ou asistencial».
Esa actitud, según indica el diputado popular, pretende confundir a la ciudadanía y a los profesionales con el objetivo de atacar al sistema sanitario, «antepoñendo obxectivos políticos a calquera posibilidade de mellora da calidade asistencial», afirma.
«Garántese a equidade, a accesibilidade, a continuidade e a calidade»
Miguel Santalices