El alcalde en funciones de Marín, el socialista Francisco Veiga, reprochó ayer a la regidora electa, la popular María Ramallo, sus formas y las dudas que el PP parece querer sembrar sobre el traspaso de poderes y la situación financiera del Concello. Para Veiga, las críticas del PP son un «ejercicio de cinismo espectacular» que achaca a que Ramallo sigue «a rajatabla» las instrucciones del PP de Madrid a la hora de atacar a gobiernos socialistas salientes. Veiga le recordó que, a diferencia de cuando el socialista Antonio Santiago alcanzó la alcaldía en 1999, a ella el actual regidor le entregará toda la documentación que necesite. El líder socialista en funciones señaló que hace once años, el popular Augusto Casal solo le dio unas llaves a su sucesor. «No le voy a dar únicamente unas llaves, sino que le comentaré como está el Ayuntamiento para que pueda trabajar ya y sin excusas», precisó. La reunión será mañana jueves.