Diego Doval no entrenará al Establecimientos Otero la próxima temporada. El técnico anunció ayer de manera oficial su renuncia a seguir al frente del banquillo debido a su próxima paternidad. «Creo que es el momento de dar un paso a un lado. Estar en un equipo de Liga EBA conlleva muchas horas de trabajo. Los horarios se me hacen un poco incompatibles y quiero tomarme un descanso. Mi situación personal va a cambiar y debo adecuarme a las circunstancias», afirma.
El hasta ahora entrenador del equipo cambadés de la Liga EBA reconoce que le ha costado bastante tomar la decisión, decisión personal puesto que la junta directiva le ofreció seguir al frente del equipo. «La decisión de dejar el equipo no fue nada fácil, aunque en este caso hay una causa de fuerza mayor. Han sido seis años muy buenos en el equipo sénior y cuatro en el júnior en los que aprendí y disfruté muchísimo. He hecho muy buenas amistades y a nivel humano me ha aportado muchísimo. No puedo estar más que agradecido al club por haberme dado la oportunidad de entrenar al Xuven. Creo además que los cargos de entrenador tienen unos ciclos que deben ser respetados y es bueno para todos que entre un nuevo entrenador que aporte otra manera de trabajar».
Pese a que no llevará las riendas del primer equipo, el vilagarciano probablemente matará el gusanillo dirigiendo a algún conjunto de las categorías inferiores. «El club ya me ha ofrecido esa opción. Mi idea es la de seguir entrenando un equipo en formación. Me gusta entrenar y me da igual la categoría. Si algún día se puede volver a un equipo sénior se estudiará», apunta.
El trabajo en estos diez años de Diego Doval en el Xuven deja como herencia un primer equipo consolidado en la Liga EBA -el único, con el Marín, en la provincia de Pontevedra- y un crecimiento de las categorías inferiores, con varios de sus representantes ya haciendo sus pinitos en el conjunto sénior.
El sustituto
La directiva cambadesa, que lógicamente ya conocía las intenciones de Doval desde hace varias semanas, está ya trabajando -con el asesoramiento del propio Diego- para encontrarle un sustituto. Arturo Ferraces fue la primera opción, pero ya está descartada. En cualquier caso, el perfil del técnico deseado está claro y las miras del club se están dirigiendo, básicamente, hacia las tierras compostelanas.
El ya extécnico no tiene dudas sobre el prometedor futuro que le espera al club. «El Xuven es un club con una estructura muy sólida y con una identificación muy grande con Cambados. El baloncesto en Cambados todavía no ha tocado su techo. Creo que es un cargo apetecible para cualquier entrenador y no va a haber problema para encontrar una persona. Queda una base de jugadores jóvenes con mucha proyección y una cantera que viene muy bien trabajada».