Pobre Cacabelos

AROUSA

L

a vida es dura. Es lo que siempre dice una amiga. También es lo que dice mi teléfono móvil cuando se enciende, aunque en francés, la vie est dure. Y es que lo es. En el idioma que sea. En todas partes. En O Grove también. Y para todos. Para su todavía alcalde también. José Antonio Cacabelos logró el mejor resultado en la historia del PSOE meco. Seis concejales. Muchos. Pero como cuando el rey de Epiro, Pirro, derrotó a las legiones romanas, su victoria no le valdrá para nada. Cacabelos no será alcalde. Pobre. Fredi Bea no le apoyará. Y no lo hará porque el socialista no tiene mucho que ofrecer. BNG y Esquerda Unida votarían por Cacabelos en la sesión de investidura, pero no querrán entrar en el gobierno. Si Fredi se suma a las fuerzas de izquierda es para gobernar, pero hacerlo en una minoría de siete desde el principio se tornaría complicado. Para empezar, que se olviden de las dedicaciones exclusivas. Además, a Bea no le cae bien Cacabelos. Y no le gusta que haya utilizado su gran trabajo para apuntarse tantos. El PP tiene más que ofrecer. Un gobierno tripartito fuerte con Ayda Filgueira y Fredi Bea. Un alcalde, Miguel Pérez, sin aires de grandeza y con ganas de dejar hacer. Y un partido en el que los dos socios tendrían las puertas abiertas. Por no mencionar que ese mismo grupo gobierna en la Diputación de Pontevedra, en la Xunta y, en breve, en Madrid. Fredi Bea sabe remar. Lo demostró en la piragua y en el Concello. Pero todo el mundo entenderá que esté cansado de hacerlo contracorriente.