«Si nuestras propuestas les parecen las mejores, por seriedad, para evitar tener que pagar un tres por uno, yo invito a ese 36% de indecisos que hace cuatro años votaron al PSOE y al BNG y ahora están dudando, que esta vez apoyen al Partido Popular». Con esta petición cerró ayer su balance de campaña Tomás Fole, el candidato conservador a la alcaldía de Vilagarcía.
En opinión de los populares, la suya ha sido la única propuesta transparente y firme, con especificación de cuál sería la responsabilidad de cada uno de los miembros de su candidatura y un contrato ofrecido a los electores bajo las propuestas 15 x 15. Fole quiso incidir especialmente en dos aspectos del bipartito que ha gobernado la capital arousana durante los últimos cuatro años. En primer lugar, los contratos que la magistratura acaba de considerar ilegales, tal y como denuncia UGT. El aspirante conservador recuerda que ya en el pleno de julio del 2008, cuando su grupo advirtió esta circunstancia a la alcaldesa, Dolores García enunció una frase que con el tiempo se hizo célebre: «La realidad supera a la legalidad». «Ahora -concluyó el candidato- la legalidad va a hacer mella». En segundo término, la situación económica del Concello que, añade, amenaza con hipotecar la gestión municipal en el futuro inmediato.
La negativa a facilitar los convenios vigentes en la concejalía de Cultura y las facturas pendientes de pago, contabilizadas por un importe de 1,4 millones de euros en el 2010 y por 1,3 millones en los meses transcurridos de este año, hacen que el PP se pregunte qué volumen real de dinero adeudan las arcas municipales en este momento.