«Dicen que A Illa es un siete enclavado en el corazón de la ría, pero de lo que no hay duda es de que es un siete clavado en el corazón de la derecha». Refiriéndose a la forma que A Illa dibuja sobre los mapas comenzó el ministro de Fomento José Blanco su discurso en el auditorio isleño. Sus palabras estuvieron plagadas de referencias a las peculiaridades isleñas, y es que no en vano el vicesecretario general del Partido Socialista se considera un vecino más del municipio.
«Le habéis hecho un siete a la derecha, A Illa tiene siete kilómetros cuadrados, y el 22 de mayo sacaremos siete concejales», aventuró. Esa será -añadió- «la mejor forma de celebrar la reelección de Manel, pero también de celebrar el 1 de enero que llevamos 15 años con Ayuntamiento propio».
Blanco habló también en clave gallega y en clave estatal. Así, si «el PP le echa la culpa de todo a Zapatero», el ministro reconoce que Zapatero tiene la culpa de cosas como que Fomento vaya a invertir 1,2 millones en rehabilitar en A Illa las casas de O Campaneiro y doña Tomasa, o de que con los fondos del año que viene vaya a rehabilitarse también la casa de Goday. «También tiene la culpa de que en el año 2013 la gente pueda coger un tren de alta velocidad en Vilagarcía y llegar a Santiago en quince minutos». Frente a él, un Rajoy «que no está a la altura de las exigencias del país» y por eso «veréis como no va a ir al Parlamento a preguntar por la liberación del etarra Troitiño».
El líder socialista animó a los suyos a luchar por la victoria el día 22. «No hay batalla más perdida que la que no se da y vamos a dar la batalla por ganar la Diputación de Pontevedra, aunque solo sea por acabar con tanto despotismo». El ministro remató diciendo que «en Galicia la gente ha dejado de sonreír» y que él no quiere «una Galicia llorona ni una Galicia resignada», la que representa -dijo- un gobierno de Feijoo que se ha sentado a esperar a ver si llega la alta velocidad «sin pensar en cómo van a preparar a este país para aprovechar la mayor inversión de su historia». El público respondió con aplausos.