Carril se moviliza contra un transformador de la luz

s. l. l. vilagarcía / la voz

AROUSA

Denuncian que la instalación, enterrada en la Praza da Liberdade, es peligrosa porque está llena de agua

02 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los vecinos de Carril llevan dos años denunciando la existencia de un transformador de la luz en el medio del pueblo. «O colocaron sen avisar, casi con nocturnidade», recordaba ayer uno de los afectados. En ese tiempo, trataron por activa y por pasiva de que les quitaran la instalación, enterrada en el medio de la Praza da Liberdade, es decir, en la zona más transitada del pueblo y donde todas las tardes juegan los niños. Hasta se constituyó una asociación vecinal que ahora aprovecha la campaña electoral para que los candidatos se comprometan a quitar lo que ellos consideran «unha bomba de reloxería no medio do pobo».

«Unha bomba de reloxería»

Pero el malestar y la preocupación se convirtió ayer en una auténtica protesta vecinal. Operarios de una empresa, al parecer subcontrada por Fenosa, abrieron un agujero cerca del transformador para hacer un registro de los conductos de la instalación. Los vecinos, desconfiados, preguntaron quién les había dado permiso, y en medio de esa confusión, cuando se levantó la tapa del transformador subterráneo, comprobaron que el hueco estaba lleno de agua.

Ya fue la gota que colmó el vaso. Constatar que tienen un transformador eléctrico lleno de agua en el medio del pueblo no hizo sino acrecentar el malestar, lo que dio lugar a una protesta vecinal improvisada a primera hora de la tarde. «Hace un año no querían dejarnos hacer por San Fidel la fiesta de la espuma, porque era peligroso, y ahora resulta que el transformador está lleno de agua», decía ayer Alfonso Otero, vocal de la asociación vecinal, rodeado de una docena de parroquianos igualmente preocupados.

No tardó en presentarse la concejala del lugar, Susana Camiño, así como la Policía Local. Como la edila no pudo certificar ayer si la empresa había pedido permiso para obrar, ordenó la paralización de los trabajos, a la espera de que el lunes se aclare todo. «Que sepan que la juventud de Carril ya no es la que era, los jóvenes también están preocupados y no vamos a parar», advertía Otero.