«A veces también tengo la sensación de indefensión»

L. Penide, A. González PONTEVEDRA / LA VOZ

AROUSA

El fiscal aconseja «pensar las cosas y no decir que sí a todo de entrada»

30 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Siguiendo una directriz de la Fiscalía General del Estado, Francisco Villar Penide es desde hace unos días el interlocutor para temas de consumo entre el ministerio público pontevedrés, las administraciones y las asociaciones de consumidores de ámbito provincial. En principio, según confirmó ante los micrófonos de Radio Voz Pontevedra, tienen previsto «reunirnos cada seis meses para coordinar posibles actuaciones y conocer las quejas que puedan tener. Una de las premisas es que siempre nos referimos a empresas, nunca a particulares».

-¿Cuáles son las reclamaciones más habituales?

-Los mayores porcentajes se dan en primer lugar en la banca y en segundo lugar estaría la telefonía. Y a partir de ahí un gran número de empresas entre las que se encontrarían las eléctricas. A modo de curiosidad, no sé si será por la crisis, pero hay muchas reclamaciones de gente que cree que no le están sirviendo la gasolina que pagan.

-En cualquier caso, lo que no les va a faltar es trabajo.

-No sé si tendremos trabajo, pero esto no es absolutamente una panacea. No vamos a sustituir a nadie y, de hecho, el Instituto de Consumo tiene una función muy válida a la hora de resolver problemas, especialmente con lo que es el arbitraje con las empresas adheridas. Otra cosa son las prácticas abusivas.

-En la ciudadanía, existe una cierta sensación de indefensión ante determinadas conductas.

-Si me lo pregunta como particular, a veces también tengo esa sensación. Sobre todo cuando me llaman entre las cuatro y las cuatro y media ofreciéndome cualquier cosa que no he pedido. Creo que es algo que nos pasa a todos, que recibimos varias llamadas diarias de los operadores. Las tecnologías las aprovechamos para bien y para mal, y algunos muy rápidamente.

-¿Qué consejo se puede dar frente a estas llamadas?

-Lo primero, pensar las cosas y no decir que sí a todo de entrada. A todos los que me llaman por teléfono ofreciendo algún servicio les digo que no acepto nada que me venga por vía telefónica. Si quieren hablar conmigo, que me manden una oferta por escrito y ya veré lo qué hago, porque, desde luego, las palabras se las lleva el viento. Tal vez ni haya mala fe por parte de las empresas, pero las dificultadas que luego hay para deshacer ese tipo de contratos o, incluso, de prueba para acreditar si me di de baja o de alta te pueden llevar varios meses. En el plano personal, hay que pensárselo mucho antes de aceptar una oferta telefónica.

-En pocas palabras, leer la letra pequeña.

-Sí. En esas llamadas es frecuente que nos adviertan de que las están grabando. A lo mejor tendríamos que hacer nosotros lo mismo... El problema es que no sabes cuándo te van a llamar. En general, antes de decir que sí, hay que leerlo todo enterito y ver las condiciones de ese contrato. Yo les diría que me lo mandarán por escrito. Y aunque nos lo manden, a veces son tan complicados de entender...

-Y más ahora con la polémica con la factura eléctrica.

-Como anécdota le diré que uno de los responsables del Instituto de Consumo contaba el otro día que hace relativamente poco fueron a un curso a Santiago para entender la facturación de las compañías eléctricas. Entender hasta una factura es complicado.

Francisco Villar Penide Fiscal del área de consumo