La chapuza

La Voz

AROUSA

Los ayuntamientos no controlan lo suficiente a los constructores. No vigilan que hagan las cosas bien. En Vilagarcía y en todas partes. Ahora bien, ya es más raro que se sumen una tras otra las chapuzas alucinantes que acumula el asunto del río que cruza un garaje en la ciudad. Ahora resulta que el informe de la Xunta ha revelado numerosas irregularidades, como que al arroyo se vierten sin ningún control aguas pluviales y hasta fecales. De escándalo.