abía pensado titular este artículo «Surrealismo». Pero de lo que voy a hablar es más bien de un asunto que no es real. De ahí que haya terminado por escoger «Irreal». Porque es verdad que lo que pasa en el aparcamiento público de Xoán XXIII, en Vilagarcía, es del todo surrealista. Pero es más irreal. Porque realmente lo que dicen que existe no existe. Tenemos un párking público que no es público. Porque la empresa que lo explota no ha pagado jamás el canon correspondiente. Y tampoco el recinto está abierto las 24 horas del día. Así que funciona como el garaje privado de los abonados. Y al paso que vamos, pronto no tendremos ni aparcamiento, porque lleva el camino de cerrar por los graves problemas económicos que arrastra. La cuestión no es si yo he escogido bien o mal el titular de la columna de hoy. La cuestión es si el Concello va a abrazar lo subreal o lo irreal para solucionar este asunto. La explicación que ofrecen hoy a la petición de Izquierda Unida de que se recupere la concesión es las dos cosas. Subreal e irreal. Surrealista porque dicen que no pueden hacer nada. Que tienen las manos atadas porque el local está hipotecado y ellos se tendrían que hacer cargo de la hipoteca. E irreal porque lo que dicen, siendo verdad, no lo es. Me explico. Podrían hacer lo mismo que el Puerto con la terminal de contenedores. Buscar otro concesionario. Digo yo que empresas habrá interesadas en gestionar un párking ya hecho y en pleno centro. Habrá que buscar para encontrar, no negar para dejar las cosas pasar.
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