El alcalde de Meaño, Jorge Domínguez, quiso responder ayer a las críticas vertidas por los responsables de CC.OO. sobre la tramitación de los presupuestos y el hecho de que no se haya convocado una mesa de negociación antes de aprobar las cuentas. El regidor asegura que en su Concello no existen los representantes sindicales, por lo que no tenía con quién reunirse. Alega, además, que las cuentas disponen de informes jurídicos que desmienten la versión del sindicato de que, por no haber negociado con los trabajadores, son nulas de pleno derecho.
Domínguez asegura que los trabajadores municipales carecen de representante sindical. «Hai unha persoa que se votou a si mesma e que os funcionarios dixeron que non se sentían representados por ela», afirma el regidor. Es más, los funcionarios rechazaron en un juzgado que ese trabajador fuera su representante sindical, siempre según la versión del alcalde. Por lo tanto, añade, no existe una mesa de negociación a la que pueda convocar antes de aprobar los presupuestos.
Informes jurídicos
De todas formas, el regidor no está de acuerdo con la versión que ayer facilitaba CC.OO. de que es preciso negociar con los trabajadores antes de aprobar las cuentas. Según el sindicato, el simple hecho de no haber convocado la mesa de negociación antes de aprobar el documento sirve para anular el mismo. Pero la versión del alcalde de Meaño es bien distinta. Asegura que los presupuestos del actual ejercicio van acompañados de una serie de informes jurídicos que desmiente esa versión. «Debería mirar os informes xurídicos que figuran no expediente dos presupostos», recomienda el regidor.
Según Comisiones Obreras, el recurso que han presentado contra las cuentas de Meaño obligará al alcalde a convocar una nueva sesión plenaria para decidir si anula las cuentas y se reúne con los trabajadores o, por el contrario, rechaza sus peticiones. El sindicato considera que la normativa está de su parte y por eso amenaza incluso con recurrir al juzgado. Pero Domínguez no lo tiene tan claro y, tras volver a referirse a los informes jurídicos, argumenta que la formación, seguramente, «recurrirá ao xulgado e alí que manifeste o que queira», concluye.