Una pelota de aire frío provocará fuertes tormentas este fin de semana en Galicia

SOCIEDAD

Tormenta ayer en A Mariña
Tormenta ayer en A Mariña Xaime Ramallal

El intenso calor previsto para los próximos días también será fuente de una inestabilidad que afectará especialmente al interior de la comunidad

23 may 2026 . Actualizado a las 13:14 h.

Galicia encara estos días un episodio meteorológico poco habitual para el lugar que ocupa en la Tierra. La entrada de una masa de aire cálida procedente del norte de África eleva las temperaturas hasta valores muy por encima de lo normal para la época del año, con máximas que alcanzan los 30 grados en muchas zonas y con mínimas por encima de los 20, es decir, con noches tropicales. También hay polvo africano que ha obligado a la Xunta a activar los protocolos de actuación ante la presencia este fin de semana de partículas PM10 y PM2,5 que reducen la calidad del aire y pueden causar irritación en ojos, nariz y garganta, además de agravar patologías respiratorias. Se recomienda limitar las actividades al aire libre. Pero el calor también dejará una poderosa inestabilidad atmosférica, algo que refuerza todavía más la idea de estar viviendo un tiempo más propio de otras regiones del planeta.

El intenso calor y la presencia de partículas contaminantes tienen el mismo origen: África. Y el anticiclón se está encargando de canalizar las influencias africanas. Normalmente suele tener su centro de acción sobre el Atlántico, pero ahora mismo está situado sobre el centro de Europa. Esta configuración ha creado un pasillo de vientos del sur que conecta el norte de África con la Península. A través de esta circulación también asciende el polvo del desierto, que enturbia el cielo y puede provocar problemas de salud.

Ayer, las temperaturas volvieron a estar muy por encima de lo normal. Las máximas más elevadas se dieron en el interior. En la costa, las nubes altas y la propia calima volvieron a frenar el ascenso térmico. Las anomalías positivas más intensas se registraron otra vez en el norte de Lugo. Es decir, no las cifras máximas absolutas, sino los valores sobre la media climatológica. En el municipio de Burela, el termómetro ya superaba los 27 grados antes de las 12 de la mañana. Otras localidades de la provincia lucense como Samos vivieron una madrugada tropical, con una mínima de 23,5 grados, casi ecuatorial incluso, cuando se alcanzan los 25. La máxima más alta de la jornada se registró en Ribas de Sil con 34,3 grados.

Hoy volverá a ser un día caluroso, con temperaturas diurnas de hasta 30 grados de manera generalizada, siempre y cuando la humedad alta y las partículas en el aire no sigan conteniendo la subida del termómetro. En la provincia de Ourense podría superarse la barrera de los 35 grados. También ascienden las mínimas, que volverán a rozar, alcanzar o superar los 20 grados en muchas localidades, sobre todo en las provincias atlánticas.

Aire frío en altura

Galicia se encuentra entre los 42 y 43 grados de latitud norte, en las regiones templadas del hemisferio boreal. Por su posición geográfica, la meteorología aquí suele estar dominada por las borrascas atlánticas y el paso de frentes, fenómenos asociados directamente con la interacción entre masas de aire de origen polar y subtropical. Nuestro clima y ubicación han llevado tradicionalmente a asociar la lluvia con el frío y con los meses invernales. Pero esto no ocurre en todo el planeta. En las zonas tropicales, el principal motor de las tormentas es el intenso calentamiento de la superficie.

Estos días, como sucede en los trópicos, el calor será fuente de inestabilidad en Galicia. Hay un anticiclón en superficie que favorece el recalentamiento del aire y una pelota de aire frío en altura situada al oeste de la costa gallega que se ha desprendido del meandro descendente de la corriente en chorro. El aire caliente asciende y, cuando se encuentra con el frío de las capas altas de la atmósfera, genera sistemas tormentosos.

Las lluvias previstas para este sábado tampoco son las habituales en la comunidad gallega. Lo normal es que vengan de la mano de los frentes, esas estructuras largas y estrechas que llegan enganchadas a las borrascas. Suele ser una precipitación moderada y persistente que riega con generosidad el noroeste de la Península. Sin embargo, este sábado caerá una lluvia de carácter convectivo, que descarga mucha agua en poco tiempo, justo el tipo de precipitación más propio de regiones tropicales. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado un aviso amarillo esta tarde en toda la provincia de Ourense, interior de A Coruña y Pontevedra y en la montaña y centro de Lugo por acumulaciones de agua de 15 litros por metro cuadrado en el plazo de una hora, precipitaciones que se presentarán acompañadas de granizo, aparato eléctrico y fuertes vientos.

Mañana volverán a dominar mecanismos atmosféricos más propios de regiones tropicales. A medida que avance el día, el calor irá apretando y durante la segunda mitad de la jornada los ascensos de aire cálido se encontrarán con el frío en altura y crearán nubes de desarrollo vertical que darán paso a chaparrones intensos, granizo y tormentas que caerán en cualquier punto de la comunidad, aunque con algo menos de frecuencia en la costa. Las temperaturas seguirán siendo elevadas, tanto las diurnas como las nocturnas.

La situación actual no parece flor de un día. La semana que viene continuarán tres elementos que favorecerán un ambiente más seco y cálido. El primero de ellos es el anticiclón, que se mantendrá al norte de la Península. Desde esta posición aleja las borrascas y limpia el cielo gallego. Además, habrá vientos flojos y de componente sur. Como consecuencia, seguirá irrumpiendo aire desde el norte de África. De hecho, el lunes podría producirse un nuevo ascenso de las mínimas. MeteoGalicia está anunciando valores por encima de 20 grados en amplias zonas de la comunidad.

La Agencia Estatal de Meteorología ha publicado una previsión para la primera quincena de junio. En ella asegura que durante la primera semana «aumenta notablemente la incertidumbre en el pronóstico. Con la información actualmente disponible es probable que continúen las temperaturas superiores a las normales en prácticamente todo el país, con precipitaciones escasas en la mayor parte del norte y oeste de la Península». Sobre la semana del 8 al 14 de junio añade que, «todavía con más incertidumbres, podría ser de nuevo más cálida de lo normal, sin que exista un pronóstico claro en lo que a lluvias se refiere en estos momentos».