«En cualquier otro Concello, la Diputación ayudaría a comprar un edificio como este»Cacabelos aún no renuncia a la compra del cine El Marino

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Intervención expone varias alternativas para poder sacar adelante la operación

23 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

E n el catálogo de alternativas planteado por el servicio de Intervención del Concello figura la posibilidad de recurrir a la caja de anticipos de la Diputación para conseguir los fondos con los que adquirir el edificio de El Marino. Ese es un camino que el alcalde meco, el socialista José Antonio Cacabelos, está dispuesto a explorar si, tras la reunión con los propietarios del inmueble, ve visos de que la operación pueda prosperar. «Si es así, si hablamos de cantidades razonables, solicitaré una reunión con Rafael Louzán para abordar este asunto. Por pedir ese encuentro no va a quedar, otra cosa es que me lo concedan», explica el alcalde socialista. Y es que está convencido de que «en cualquier otro Concello, la Diputación de Pontevedra ayudaría a comprar un edificio como este, pero en O Grove ya se sabe. Con la Iglesia hemos topado». Con estas palabras hace referencia el alcalde a la tensa relación existente entre la alcaldía meca y la presidencia del organismo provincial. Una tensión que se ha transformado en franca hostilidad a cuenta de asuntos como el campo de fútbol de Lampáns o el proyecto de conversión del Sanatorio de A Lanzada en una de las Pousadas-Xardín do Salnés. La posibilidad de que la relación entre ambas instituciones se reconduzca antes de que finalice el mandato parece ser, en estos momentos, absolutamente remota.

«Leasing» inmobiliario

Una de las alternativas que tiene el Concello es recurrir al «leasing» inmobiliario. Se trata de un contrato doble: un arrendamiento y una opción de compra. El cliente alquila un local durante un tiempo y al finalizar el mismo decide si quiere comprarlo, o no, por una cantidad fijada de antemano.

Crédito hipotecario

Es la fórmula habitual para la adquisición de inmuebles.

Caja de anticipos

Otra opción pasa por pedir una cantidad a la Diputación que se devolvería durante unos años sin tener que pagar intereses.

A José Antonio Cacabelos, el alcalde de O Grove, le cuesta trabajo renunciar a la idea de adquirir para el Concello el edificio del cine El Marino. En su afán por mantener viva la posibilidad de incorporar ese inmueble al catálogo de bienes municipales, el regidor ha encargado al servicio de Intervención la elaboración de un informe sobre si es viable, o no, embarcar a la Administración local en una operación que, ya se sabe de antemano, será muy costosa. El documento elaborado por los técnicos municipales ya está listo. En él se esbozan varias herramientas y varios caminos que el Concello podría seguir para concretar la adquisición de ese inmueble.

Como siempre ocurre en este tipo de transacciones, todo va a depender de la cantidad que pidan los actuales propietarios del local. Y es que El Marino no solo hay que comprarlo: hay que someterlo también a una importante reforma para poder convertirlo en el nuevo auditorio de la localidad. «Si el edificio estuviese en unas condiciones tales que nada más comprarlo pudiésemos empezar a usarlo, sería perfecto y la operación estaría mucho más clara, pero no es así», argumenta el regidor meco.

Y como no es así, hay muchas cuentas que echar. Cacabelos, que piensa encargar también una tasación independiente del edificio, tiene previsto mantener una reunión con los propietarios para ver cuánto piden por el inmueble. «Si es una cantidad razonable y hay posibilidad de llegar a un acuerdo de compra, estoy dispuesto a hacer un esfuerzo porque políticamente creo que esta sería una buena operación para el pueblo», explica el regidor socialista.

Una buena operación que se plantea, sin embargo, en el peor de los momentos. La crisis ha recortado los ingresos de la Administración local. Y el último crédito solicitado por el Concello, y cifrado en casi un millón de euros, ha limitado la capacidad de endeudamiento municipal. Pese a ello, Cacabelos está dispuesto a estudiar este asunto, poniendo del derecho y del revés las opciones ofrecidas por Intervención y sopesando las cantidades que pidan los propietarios, para intentar sacar adelante la operación.

«Puedo atreverme a decir que es una postura compartida dentro del gobierno de O Grove. Todos los grupos tenemos nuestras dudas sobre la viabilidad de llevar adelante esa operación, pero todos estamos también dispuestos a estudiar las posibilidades que tenemos».

Y es que en El Marino, pese a carecer de valor arquitectónico y patrimonial, se esconden recuerdos y sentimientos de muchos grovenses, y eso «es algo a tener en cuenta». Pero hay otros factores que también deben ser sopesados, como las peculiaridades urbanísticas de un local cuya salida principal da a un callejón estrecho tras la segregación de los locales de la fachada de la calle Castelao. Esa circunstancia hace que muchos lo descarten como futuro auditorio municipal.