Con cara de póker se quedaron en el Concello de A Illa cuando recibieron la notificación del Instituto Nacional de Estadística referente a la cifra oficial de habitantes a 1 de enero de 2010. El municipio se quedaba con 5.000 vecinos, a tan solo uno de subir de categoría. Dado que según los registros que se manejaban en el Ayuntamiento se superaba con creces ese número de vecinos, el equipo de gobierno solicitó una reunión con los responsables del INE para aclarar esas diferencias.
Ayer tuvo lugar ese encuentro. Tras el mismo, el alcalde Manuel Vázquez explicaba que la mayor parte de los empadronamientos anulados lo fueron porque pertenecían a personas que se habían inscrito en dos municipios al mismo tiempo, uno de ellos A Illa. El procedimiento del INE cuando eso ocurre es no contabilizar a esas personas, de ahí que un buen número de vecinos con los que el Concello isleño contaba no han podido ser reconocidos oficialmente. Además, también hay que tener en cuenta que cualquier dato incorrecto o un número erróneo en el Documento Nacional de Identidad invalida también a esa persona para el recuento.
La discrepancia entre sus propios datos y los del INE han llevado al Concello de A Illa a plantearse la posibilidad de presentar un contencioso contra la resolución del organismo dependiente del Gobierno central.
En los próximos días el gobierno local meditará sobre la conveniencia de esa medida. Hay que tener en cuenta, según explicaba ayer el alcalde, que un contencioso tarda muchos meses, incluso años, en resolverse. Y A Illa, con los datos de los que dispone ahora mismo, superará los 5.000 habitantes, con toda probabilidad, en los datos oficiales del próximo ejercicio. En el mes de marzo se conocerá un primer avance del padrón y se podrá tener una idea más aproximada de la cifra que para el 1 de enero del 2011 reconocerá el INE a A Illa.
Superar o no los 5.000 no es un hecho baladí, puesto que supone un cambio de categoría del municipio que le permite, entre otras cosas, incrementar su participación en los tributos del Estado. Esta es la consecuencia más destacada, pero no la única, puesto que con más de 5.000 vecinos A Illa tendría dos concejales más. Serían entonces trece los ediles que se sentarían en la corporación, en lugar de los once actuales.