Una sentencia que cierra un misterio

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA/LA VOZ.

AROUSA

El último de los responsables de que algunas de las playas del litoral pontevedrés ?y coruñés aparecieran sembradas de paquetes de droga acaba de ser condenado

14 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Entre el 15 de septiembre y el 10 de octubre del 2003, decenas de fardos de cocaína aparecieron desperdigados por playas de la costa pontevedresa y coruñesa. En apenas un mes, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera recuperaron 138 paquetes, con un peso global que superaba los 187 kilos, en las proximidades del Parque Nacional das Illas Atlánticas o en arenales emblemáticos de las Illas Sisargas, de Porto do Son, de Laxe, de Malpica o de Carballo... Muchos fueron localizados por particulares que luego entregaron a los investigadores.

Lo que un principio parecía un misterio, poco a poco se ha ido esclareciendo hasta que la Audiencia Nacional le ha dado carpetazo definitivo hace escasos días. El tribunal madrileño acaba de condenar a Ramón Bugallo Martínez, primo de Sito Miñanco, por estos hechos. Las fuentes consultadas señalaron que este narco cambadés era el único de los responsables de lo que se vivió en el 2003 que aún no se había sentado en el banquillo de los acusados. Otros diecisiete imputados ya fueron condenados en junio del 2008.

Aproximadamente cinco años antes, el 13 de septiembre, Bugallo mantuvo desde un punto que no ha podido ser concretado de la Ría de Arousa distintos contactos telefónicos con José Antonio Fernández Blanco, persona que había orquestado la entrada de un importante alijo de cocaína procedente de Sudamérica. Las conversaciones que ambos mantuvieron hacían referencia a los movimientos de entrada y salida de puerto de los patrulleros de Vigilancia Aduanera.

Y es que, ese mismo día, desde el yate Constantinos se alijó un carga de coca en una planeadora. Horas más tarde, sobre las tres de la madrugada del 14, Vigilancia Aduanera localizó la embarcación con la droga, comenzando entones un persecución por la Ría de Vigo.

A medida que se producía la huida, los ocupantes de la planeadora se fueron deshaciendo de los fardos que transportaban. Finalmente, la fuga concluyó con la lancha varada en la playa de Melide, en Cangas, y con su tripulación huyendo por un monte cercano a Cabo Home.

El «Playa de Arbeyal»

Luego vendría la recuperación de los paquetes que fueron escalonadamente llevados hasta las playas por las mareas.

Sin embargo, la historia no terminó aquí, ni mucho menos.

Tras el frustrado intento de introducir la cocaína en las Rías Baixas, la organización liderada por Fernández Blanco lo volvió a intentar pocos meses después. El buque elegido, el Playa de Arbeyal, fue alijado, entre finales de noviembre y principios de diciembre, en mitad del Atlántico desde un buque nodriza.

Ramón Bugallo, entre el 4 y el 6 de diciembre del 2003, mantuvo contacto con el responsable de la red. Tal y como reconoció el cambadés ante la Audiencia Nacional, estas conversaciones se refirieron al «posicionamiento de pesquero Playa de Arbeyal y de la lancha rápida en la que José Antonio tenía previsto desembarcar la cocaína».

Al igual que en el caso de la droga del Constantinos, los magistrados concluyeron que no se acreditó que Ramón Bugallo «conociera los pormenores o algún dato decisivo de la operación de importación de droga que se llevaba a efecto».

Paradójicamente, trece días más tarde Ramón Bugallo compareció en la Audiencia de Pontevedra, donde fue condenado por cinco kilos intervenidos por la Policía Nacional en un peaje de la AP-9 en Pontevedra.

En cualquier caso, el Playa de Arbeyal fue abordado el 6 de diciembre al Oeste de cabo Vilano. La tripulación consiguió arrojar por la borda 68 de los 110 fardos de cocaína que transportaban, pero fueron todos recuperados casi que inmediatamente. En total, se aprehendieron más de dos toneladas de estupefacientes.

Un lustro huido

¿Y Ramón Bugallo? En noviembre del 2004 se dictó una orden de búsqueda y captura dado que el cambadés se encontraba en paradero desconocido. No fue detenido hasta el 8 de mayo del 2009 en Puebla de Sanabria. Ese mismo día se decretó su inmediato ingreso en prisión.