El deterioro del cine El Marino provoca el desplome de la cubierta

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

El Concello dejó de realizar actos en el inmueble hace dos años tras detectar fallos estructurales

13 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace años que los proyectores se apagaron, pero el cine El Marino sigue siendo un emblema de O Grove. El edificio, enclavado en pleno corazón urbano de la villa, volcado sobre la Castelao, llevaba demasiado tiempo olvidado. Y ayer, todos esos años de desuso y de falta de mantenimiento se cobraron su precio: una buena parte de la cubierta se desplomó sobre los lugares que antaño ocupaban la recepción y el servicio de bar del histórico salón. Afortunadamente, el suceso no causó más heridas que las anímicas: el desplome fue interior, por lo que nadie se vio alcanzado por la masa de materiales que llovieron desde lo alto.

Según explicaron ayer desde la Policía Local de O Grove, fue una mezcla de la cubierta de madera, de la espuma utilizada para sellar el tejado y de la escayola que embellecía el techo lo que acabó cediendo a la presión de la gravedad y al implacable paso del tiempo. Quienes observaron la desoladora escena interior lo tienen claro. «Ten moi mal aspecto, hai o perigo de que caia todo o tellado», aseguraban ayer algunos de los testigos.

En la estrecha callejuela donde está ubicada la entrada al edificio, las vallas colocadas por la policía y por los voluntarios de Protección Civil advertían al viandante de lo ocurrido en el interior del viejo cine, junto con un puñado de tejas que también se precipitaron, afortunadamente sin consecuencias, sobre la vía pública.

Lo que ayer ocurrió en el cine El Marino no es una sorpresa. Hace dos años, el Concello descartó realizar actuaciones en ese edificio tras detectar la existencia de defectos estructurales que convertían esas instalaciones en potencialmente peligrosas.

Tiempo atrás, el gobierno local había decidido alquilar esas instalaciones para realizar en ellas todo tipo de actos. Sin embargo, un primer problema con los falsos techos hizo que se encargase a los técnicos municipales un informe sobre el estado del recinto. En octubre del 2008 aquel informe estuvo listo y fue remitido al concejal de Cultura, Antón Mascato, quien tras leer el documento ordenó suspender todos los actos programados en ese recinto de forma inmediata.

La medida pareció drástica en aquel momento. Pero Mascato señalaba que se adoptó aplicando el criterio de que «hai que priorizar a seguridade cidadá ante calquera outra cousa», y teniendo en cuenta las recomendaciones realizadas por los expertos municipales. Estos habían detectado serios problemas en la cubierta de un inmueble construido en los años cuarenta y en el que la humedad campaba a sus anchas pese a la capa de espuma expandida con la que se había intentado sellar el tejado. Pero el agua seguía entrando y dañando la estructura de madera que ayer, finalmente, comenzó a ceder.

Está por ver qué ocurre a partir de ahora con la sala de El Marino: si los propietarios asumen la restauración del inmueble o si, por el contrario, el deterioro acabará convirtiendo en ruina lo que otrora fue uno de los cines de O Grove.