Ambas formaciones confirman que los 2,5 millones de remantente servirán para solucionar problemas reales
09 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Con la resaca de un duro fin de semana aún muy presente, los responsables del PSOE y el BNG en Vilagarcía se movían ayer en la búsqueda de un nuevo equilibrio que permita al bipartito concluir el mandato municipal con la solidez precisa para acudir a las elecciones con garantías de reeditar un gobierno de progreso en la capital arousana. Todavía sin concretar a qué cambios puede dar lugar la estrepitosa crisis generada en torno al proyecto de párking de explotación privada bajo el recinto de Fexdega, socialistas y nacionalistas sí coinciden en una apreciación: el bipartito necesita un reajuste en su forma de funcionar. La idea no es nueva, surgió de hecho tras la misma derrota de Touriño y Quintana en las urnas que llevó de nuevo al Partido Popular al poder en Galicia. Pero se antoja más acuciante que nunca cuando faltan solo seis meses para los comicios locales, al fin y al cabo la cita en la que se medirá verdaderamente la gestión de la coalición vilagarciana.
La secretaria general de los socialistas de Vilagarcía, Tania García, incide en la necesidad de recurrir a la acción política más que nunca, «posto que a política ten que estar ao servizo dos cidadáns para resolver os seus problemas». Desde su punto de vista, la gestión a realizar por Ravella en este último tramo del mandato requiere una profundización decidida en la búsqueda de consensos. García, que a su vez desempeña la dirección de la concejalía de Limpeza, confirma, por lo demás, la posición de la ejecutiva vilagarciana con respecto al controvertido aparcamiento de Fexdega: «O partido considera que ese proxecto non debe levarse a cabo, e así foi recollido e anunciado pola alcaldesa a semana pasada».
El teniente de alcalde y portavoz del Bloque, Xosé Castro Ratón, es partidario de introducir ajustes a varios niveles en el funcionamiento del gobierno local, cambios deberían afectar a los dos grupos coaligados. «O que vén de suceder require, evidentemente, unha reflexión en profundidade e un axuste nas formas e nos métodos de traballo». Por lo demás, Castro Ratón entiende que, efectivamente, el remanente de 2,5 millones de Luz Salgada debe orientarse a la resolución de problemas reales, en la línea de los últimos acuerdos adoptados por el pleno.