Los opositores a la pousada quieren que se reclame la titularidad pública de la finca
20 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Tras una larga temporada alejado de la agenda social y política de O Grove, el Sanatorio de A Lanzada se ha convertido en el centro de una polémica que amenaza con seguir creciendo. La intención de la Diputación de ubicar en ese punto una pousada ha abierto la caja de los truenos, desencadenando un movimiento social que plantea que el Concello y la Comunidade de Montes de San Vicente reclamen la titularidad de los terrenos a la Diputación para que esa parte de O Grove vuelva a ser de los grovenses.
Pero argumentar esas reclamaciones no será fácil. El presidente de los comuneros de San Vicente, Manuel Ochoa, no parece dispuesto a embarcarse en una batalla que considera perdida de antemano, ya que la propiedad fue vendida en su día por el Concello de O Grove a la Diputación. El portavoz del PP meco, Miguel Pérez, también quiso aclarar el lunes que si el Sanatorio está ahora en manos de la Diputación no es fruto de una cesión, si no de una venta en toda regla. Y, efectivamente, así es.
El 14 de agosto de 1963 «el ayuntamiento en pleno por unanimidad acuerda ratificar la cesión en venta directa a la Diputación de Pontevedra de una parcela de 15 hectáreas y 62 áreas del monte municipal de Pedregueiras, que viene disfrutando actualmente en usufructo vitalicio, por el precio de 800.000 pesetas». ¿Cómo se llegó a este punto?
«La mejor playa de Galicia»
La Diputación había desembarcado en A Lanzada años atrás, para hacerse cargo del Sanatorio Antituberculoso para cuya construcción el Concello y la comisión de montes habían cedido la parcela de Pedregueiras a una fundación. Tras mantener varios litigios con el organismo provincial, el Ayuntamiento sopesó la idea de recuperar esa parcela, pero desechó el plan porque carecía de fondos para afrontar el pago de las obras allí realizadas. Por esa razón se entabló una larga negociación que culminaría en una venta. El precio fue establecido a partir de una valoración elaborada por un ingeniero de montes, que tasó los terrenos en 782.025,50 pesetas. La cifra se redondearía hasta las 800.000, «estimándose la diferencia como justa compensación por el emplazamiento de esta parcela, en plena zona turística y lindando con la mejor playa de Galicia».